La actual administración republicana, presidida por Donald Trump, ha tomado varias decisiones, muchas de ellas anunciadas durante la campaña política presidencialista y a la que los gobiernos no pusieron la debida atención para preparar planes de acción previo a un mandato, lo que ahora se ve en la falta de visión de trabajo en la temática migratoria, siendo lamentable y sus consecuencias inmediatas a corto, mediano y largo plazo se sentirán en los diferentes países, expulsores de migrantes, como el caso de Guatemala.
En un contexto marcado por decisiones políticas que impactan la vida de millones de personas inmigrantes en situación ilegal residentes en Estados Unidos, la administración de Donald Trump ha tomado medidas drásticas que afectan dentro de ellas, el proceso de obtención de la residencia permanente en dicho país, comúnmente conocida como “Green Card”.
Esta serie de suspensiones de trámites en la actual administración, ha generado un efecto dominó que se siente más allá de las fronteras de los Estados Unidos, particularmente entre aquellos que aspiran a construir un futuro en la Unión Americana, lo que al parecer se vendrá complicando de conformidad con el paso del tiempo.
Dentro de estas acciones, se destaca la pausa en la tramitación de ciertos tipos de visas y residencias, que han tenido como objetivo el ser orientadas principalmente a frenar la inmigración ilegal, un tema que ha polarizado la opinión pública durante años y que se han realizado las observaciones que está quebrado desde muchas décadas atrás, pero que no ha habido una voluntad política para tratarlo con seriedad, lo que es lamentable.
Entre las medidas más destacadas que se han tomado por la actual administración, se encuentran las restricciones sobre las visas de trabajo, así como el congelamiento de las solicitudes de Green Card basadas en la familia, afectando de manera directa a miles de solicitantes que por años han esperado el poder optar a dicho beneficio.
Destaco que quienes se ven en la cuerda floja actualmente y en sumo peligro, lo constituyen muchas familias que, tras años de espera, ven interrumpidos sus planes y sueños de lograr la tan ansiada Green Card.
La lucha por reunirse con seres queridos se ha vuelto aún más complicada, y con ello, los desafíos emocionales y económicos que enfrentan. En este contexto, la incertidumbre se apodera de quienes, además de la espera, deben lidiar con la cada vez más complicada realidad del sistema migratorio estadounidense. Y la falta de información por parte de los gobiernos hacia sus comunidades de inmigrantes, lo que es penoso.
Se calcularon por parte de instituciones vinculadas al tema migratorio estadounidense, proyecciones que estiman que cientos de miles de personas quedarán atrapadas en un limbo migratorio ante la falta de claridad y directrices sobre el futuro de sus solicitudes para obtener la Green Card.
La decisión también ha llevado a críticos de la política migratoria a señalar que estas medidas, no solo son una barrera para quienes buscan una vida mejor dentro de Estados Unidos, sino que también afectan la economía de la Unión Americana al reducir la llegada de mano de obra tanto calificada como no calificada, para suplir la falta de trabajadores en sectores como agricultura, construcción, hostelería, servicios entre otros.
Es importante señalar que el impacto de estas decisiones no se limita a los individuos involucrados, ya que desde el sector empresarial estadounidense, hasta las comunidades que dependen de la diversidad cultural de las personas inmigrantes en situación ilegal que aportan con su trabajo, todos sienten las repercusiones de esta estrategia de endurecimiento, ante la falta de mano de obra por temor a ser capturados y deportados en redadas que se efectúan por parte de agentes de ICE y de otras instituciones que apoyan en operativos.
Quienes hemos laborado el tema migratorio por años, advertimos que el cierre de puertas a la inmigración puede tener efectos a largo plazo en la innovación y el crecimiento de los Estados Unidos, dado que muchas industrias se benefician de la diversidad y habilidades que los inmigrantes llevan consigo, como es en el caso de la agricultura, la agilidad, conocimiento, habilidad, destreza, que no tienen los trabajadores estadounidenses.
El debate sobre la inmigración en Estados Unidos es muy complejo y multifacético, y estas recientes medidas son solo una de las piezas en un rompecabezas mucho mayor, que debe ser tratado en una forma integral por parte del gobierno estadounidense, para evitar serias complicaciones en su economía, cierre de empresas, alza del costo de productos, así como la reducción de pagos de impuestos por parte de la fuerza inmigrante residente en Estados Unidos.
Mientras tanto, las personas inmigrantes ilegales que son afectadas continúan esperando respuestas, acudiendo a abogados y expertos en migración, sufriendo también estafas y sumando sus voces a un clamor amplificado por las redes sociales que exigen una reforma migratoria integral y humana, que considero la administración Trump llevará a cabo, como lo hizo en el período presidencial de Ronald Reagan años atrás y que aún perdura hasta la presente fecha.
En la medida que la situación evoluciona, queda claro que el camino hacia la obtención de la residencia permanente en EE. UU. es cada vez más sinuoso, dejando a su paso incertidumbre y una urgencia palpable por desentrañar el futuro del sistema migratorio en los Estados Unidos.
Vemos adicionalmente la implementación de leyes antiinmigrantes que entrarán en vigencia el 1 de julio en el estado de La Florida y que a la fecha los gobiernos, no han dado a conocer a sus comunidades inmigrantes residentes en Estados Unidos, lo que desde mi punto de vista considero una deslealtad, hacia quienes sostienen la economía de países como Guatemala, que sostienen con los más de US$21,500 millones enviados en 2024 a más de 6.5 millones de familiares de inmigrantes y constituye el 20% del Producto Interno Bruto.
PENA DE MUERTE A INMIGRANTES ILEGALES CONSIDERADA EN LEYES SB2C Y SB4C APROBADAS EN LA FLORIDA, A PARTIR DEL 1 DE JULIO
El Paquete Legislativo denominado SB2C y SB4C aprobado por Ron DeSantis, gobernador de Florida, Estados Unidos, impone pena de muerte a los inmigrantes sin autorización y que cometan delitos capitales, ley que entra en vigencia el 1 de julio del presente año, tema que sufrirá acciones legales argumentando inconstitucionalidad, al existir precedentes de la Corte Suprema.
Las nuevas leyes de SB2C Y SB4C, consideran delito reingresar al estado de Florida, tras llegar de manera irregular a Estados Unidos, sin inspección de un oficial de inmigración.
También incluye pena de cárcel, que va en aumento de 6 meses a dos años si es reincidente.
En el caso de ser ciudadano americano, y cometer un delito menor de robo, pueden condenarlo hasta un año de prisión y el pago de una multa de US$1,000.
Contrario a que si el infractor es inmigrante ilegal, la pena será de cinco años de prisión y una sanción económica de US$5,000.
No tendrán derecho a una licencia de conducir o tarjeta de identificación, si no demuestran presencia legal.
Bajo las nuevas disposiciones los estudiantes indocumentados que residen en Florida, no tendrán acceso a pagar la matrícula estatal en las universidades y centros comunitarios.
También incluye 298 millones de dólares, para la contratación de más de 50 agentes de seguridad, dedicados a la supervisión de migrantes, compra de equipos y capacitaciones a quienes colaboren con las autoridades federales.