Emilio Matta

emiliomattasaravia@gmail.com

Esposo y padre. Licenciado en Administración de Empresas de la Universidad Francisco Marroquín, MBA de la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile, Certificado en Métodos de Pronósticos por Florida International University. 24 años de trayectoria profesional en las áreas de Operaciones, Logística y Finanzas en empresas industriales, comerciales y de servicios, empresario y columnista en La Hora.

post author

Emilio Matta Saravia
emiliomattasaravia@gmail.com

Se viven horas críticas en Guatemala.  Al momento de escribir estas líneas, las Juntas Electorales Departamentales (JED), junto con los fiscales de los distintos partidos políticos, llevan a cabo la segunda audiencia de revisión de actas electorales, acatando lo que ordenó la Corte de Constitucionalidad en una cuestionable resolución (en realidad correspondía a la Corte Suprema de Justicia resolverlo).  Lo que harán las JED con los fiscales es cotejar las actas, no volver a contar, como exigía a gritos el prepotente fiscal del partido oficial.  Esta verificación no debería alterar los resultados finales de la elección de presidente y vicepresidente, debido al bajísimo porcentaje de actas que contienen errores.

Los candidatos a presidente y vicepresidente de los partidos políticos CAMBIO, MI FAMILIA, VALOR, PODEMOS, VAMOS, CREO, CABAL Y AZUL, que no pasaron a segunda vuelta, y la UNE, cuya candidata sí pasó, están utilizando este proceso para tratar de anular los resultados y buscan repetir las elecciones.  Es obvio que no entendieron el mensaje que enviamos el 25 de junio de 2023.

¡No más de este sistema!  ¡No más presidentes y ministros corruptos, no más financistas aprovechados que llegan a ordeñar el Erario!  ¡No más!  Una de cada cuatro personas que fuimos a votar (nulo o en blanco), expresamos nuestro hastío por este sistema y por los políticos que tenemos.  ¡TODOS!

Para los candidatos que sí pasaron a segunda vuelta, el mensaje es idéntico.  Tienen un mandato claro que esperamos que cumplan, si acceden a la primera magistratura del país, tanto quien ahora dice ser de derecha, a pesar de haber condecorado en nombre de Guatemala con la Orden del Quetzal al máximo exponente del comunismo en América Latina, Fidel Castro (aunque la condecoración la recibió su hermano Raúl porque Fidel no los recibió), cuando su exesposo fue presidente; como quien dice ser antisistema (habiendo capitalizado parte de este voto) pero que ha sido embajador, diputado, y su equipo está repleto de personas que han sido parte de este mismo sistema.

Se viven horas críticas en Guatemala, y tanto los dos candidatos que aspiran a la presidencia del país, como sus equipos de trabajo, deberían demostrar que pueden hacer una campaña en la que nos convenzan por qué sus planes de gobierno son los mejores.  El combate a la corrupción en ambos planes no es un punto central, más bien se toca de forma tangencial.  Ambos planes parecen una enumeración de buenas intenciones, no un plan de gobierno.

En el caso de la UNE, habla de meritocracia, “nada de familias ni amigos”, dice textualmente el plan, pero un hijo y una hija de la candidata presidencial fueron candidatos al Parlacén y al Congreso por la UNE, respectivamente.  También habla de fiscalización “especial” a funcionarios públicos y auditoría “constante” a funcionarios de instituciones, sin especificar qué medidas tomarán.

En el caso de Semilla, habla de crear el Sistema Nacional Anticorrupción, algo que suena tan ambiguo y estéril como la cacareada Comisión Presidencial contra la Corrupción que promovió el actual presidente Giammattei, sin ningún resultado material que se le pueda atribuir.  El ofrecimiento de traer de regreso a los operadores de justicia exiliados en el extranjero es una bisoñez política del presidenciable del partido.

Para ganar la confianza de un electorado totalmente decepcionado de un sistema corrupto y tomado por las mafias, se debe tener sensatez, madurez y, sobre todo, una oferta clara y detallada de la forma en que se va a combatir y transformar un sistema corrupto.

Artículo anteriorEl innecesario circo electoral: un enredo de recuentos y demandas
Artículo siguiente#EnVivo: JEDDG retoma acto de revisión de actas para elecciones 2023