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Cuando Jessica Coronado estudiaba nutrición en la Universidad de San Carlos, una catedrática la invitó a unirse como voluntaria a la Cruz Roja Guatemalteca, le contó que allí podría recibir distintos cursos relacionados con su carrera.

Lo que efectivamente resultó cierto y más, porque Jessica tuvo la oportunidad de vivir en el terreno lo que aprendía en la teoría. Viajando al interior del país pudo conocer de cerca la realidad de miles de familias guatemaltecas y su necesidad de obtener consejos sobre cómo aprovechar más todos los nutrientes y alimentarse mejor, aún con lo poco que obtienen por su trabajo.

Con un salario mínimo de Q3,625.00 se ha calculado que una persona gasta Q700.00 en alimentación, para una familia de 5 personas estaría gastando Q.3,500.00 al mes quedando la maravillosa suma de Q125.00 para transporte, gasto de salud, higiene y otros, y ni qué pensar en distracción.

Así que haber podido colaborar en ese sentido para Jessica fue muy importante, al pertenecer al grupo Socorrismo que es el encargado de la atención prehospitalaria, rescates vehiculares, acuáticos y de emergencia.

Allí aprendió sobre la logística y administración en emergencias, que suma a sus conocimientos universitarios. Además estar en contacto con otras personas voluntarias le dio un fuerte sentido a su vida.

Jessica considera que Henry Dunant fundador de la Cruz Roja dejó muchas enseñanzas y principios para una vida mejor son: Humanidad, Imparcialidad, Neutralidad, Independencia, Voluntariado, Unidad y Universalidad. Estos principios éticos guían la labor humanitaria para prevenir y aliviar el sufrimiento humano sin discriminación en desastres, conflictos o crisis y son aplicados por la Cruz Roja y Media Luna Roja (para los musulmanes) en más de 190 países.

Jessica se graduó en la Universidad y su trabajo actual ya no le permitió continuar, pero no olvida lo aprendido que trata de aplicar en su vida diaria y profesional.

Sin embargo su padre Gustavo Coronado decidió continuar con la labor ingresando también como voluntario a Cruz Roja, aunque luego de varios cursos y capacitaciones entre el voluntariado le ofrecieron un trabajo, mismo que aceptó y hoy es un miembro más de nuestra Cruz Roja Guatemalteca.

Pero la decisión y emoción de Jessica alcanzó también a su hijo Daniel del Valle, quien en la actualidad combina sus estudios de veterinaria con el voluntariado con el grupo Juventud el que está enfocado en la educación, prevención y promoción de los principios fundamentales de la institución entre los jóvenes.

Pasada la Primera Guerra Mundial, en 1922, el Partido Nacional Social Checo proclamó en Pascua una tregua de tres días para promover la paz, la que se llamó «Tregua de la Cruz Roja».

En 1946, luego de la Segunda Guerra Mundial, surgió la Liga de Sociedades de la Cruz Roja. Entidad que solicitó estudiar la posibilidad de adoptar un Día Internacional de la Cruz Roja. Lo que fue aprobado por el Comité Ejecutivo de la Federación en 1948.

Para 1984, luego de 36 años se definió como día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja». Y está establecido que se celebra el 8 de mayo, fecha de nacimiento de su fundador Henry Dunant, como una forma de honrarle y recordarle, quien además fue el primer ganador del primer Premio Nobel de la Paz en 1901.

El tema de este 78 aniversario “rinde homenaje al voluntariado y al personal que acompañan a las comunidades en momentos de crisis, no como personas ajenas, sino como parte de ellas”.

En un mundo cada vez más complejo y dividido, son las personas voluntarias quienes convierten la compasión en acción, ofreciendo esperanza, dignidad y apoyo cuando más se necesita.

El Día Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, es tanto un homenaje a su compromiso inquebrantable como un momento para recordar a quienes han perdido la vida al servicio de otras personas. También es un llamado a defender y proteger la acción humanitaria, asegurando que el apoyo neutral, independiente e imparcial siga llegando a quienes más lo necesitan, dondequiera que se encuentren.”

Así como esta familia Coronado, también usted y los suyos pueden acercarse a esta entidad humanitaria y beneficiar a otros con su apoyo voluntario y a usted con la satisfacción del deber cumplido hacia sus semejantes.

O participar de los cursos gratuitos de primeros auxilios, atención prehospitalaria y gestión de riesgos, que la Cruz Roja ofrece, en su sede central y en las sedes departamentales, enfocados tanto a voluntarios como al público general. Las opciones incluyen formación presencial y cursos virtuales certificados por el Instituto de Formación Integral.

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