Beatriz Nohemy Siquinajay Felipe
Universidad de San Carlos de Guatemala Centro Universitario de Chimaltenango (CUNDECH)
Un poco de historia para entender dónde estamos
Para nosotros que empezamos la carrera de Derecho, es emocionante estudiar la Constitución de 1985. Pero para entender por qué existe la Corte de Constitucionalidad (CC), hay que recordar que antes de esa fecha, Guatemala vivía en constantes golpes de Estado y dictaduras. En esos tiempos, la ley era simplemente lo que el gobernante de turno quería. Los creadores de nuestra actual Constitución fueron inteligentes, sabían que el presidente o el Congreso siempre iban a querer tener más poder del que les correspondía. Por eso inventaron la CC en 1985, un tribunal que no juzga a ladrones de bancos ni divorcios.
El problema de «quién elige a los jueces»
Aquí es donde la teoría que vemos en clase choca con la realidad que vemos en las noticias. La Constitución dice que la CC se forma por cinco magistrados elegidos por cinco grupos diferentes: el presidente, el Congreso, la Corte Suprema, la Usac y el Colegio de Abogados. La idea era genial, que nadie tuviera el control total. Pero como estudiante de primer semestre, me doy cuenta de un riesgo enorme, si esos grupos eligen a sus «amigos» o a personas que les deben favores, la Corte deja de ser un árbitro justo y se convierte en un jugador más del equipo político. El artículo 113 de la Constitución dice que para optar a estos cargos se necesita «capacidad, idoneidad y honradez», pero a veces parece que el requisito principal es «tener buenos contactos».
¿Por qué nos debe importar como estudiantes y ciudadanos?
A veces pensamos que lo que pasa en la CC no nos afecta, pero es todo lo contrario. Si la CC se vuelve política, perdemos la «certeza jurídica». Esto significa que las reglas del juego cambian según quién pida el favor. Por ejemplo, hemos visto cómo se usan los «amparos» (un recurso legal para proteger derechos) para frenar investigaciones o para decidir quién puede o no participar en una elección. Cuando la justicia se vuelve selectiva, es decir dura para unos y suave para otros, el Derecho pierde su valor. Como futuros abogados esto nos debería de preocupar, porque de nada servirá quemarnos las pestañas estudiando leyes si al final del día lo que importa es quién es el magistrado de turno.
Un vistazo a la historia: ¿Por qué nació la «Corte Celestial»?
Para nosotros, que apenas empezamos a hojear la Constitución Política de la República de Guatemala (CPRG), es fascinante descubrir que nuestro país no siempre tuvo reglas claras. Antes de 1985, Guatemala vivió décadas de oscuridad, golpes de Estado y gobiernos que hacían su propia ley. En esos tiempos la justicia era un privilegio de pocos y la Constitución era lamentablemente un papel que se ignoraba cuando al gobernante de turno no le convenía. Los creadores de la Constitución de 1985, tras años de conflicto armado y autoritarismo, entendieron que el ser humano en el poder siempre tiende a querer más. Por eso diseñaron un «freno de emergencia», la Corte de Constitucionalidad (CC). No es una corte común, es un tribunal permanente cuya única misión es que nadie, ni el presidente más poderoso ni el Congreso más numeroso se atreva a pasar por encima de la Ley Suprema. Se le llama «la Corte Celestial» porque en materia de derechos y garantías, después de lo que ellos dicen ya no hay a quién más acudir en la Tierra.







