Los niños de esa comunidad enfrentan dificultades para suplir su alimentación. Foto a Hora/Transformando Corazones/diseño Esteban Cardona

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En Pueblo Viejo, Yupiltepeque, Jutiapa, los niños que aún no ingresan a párvulos viven en condiciones de pobreza y muchas veces sin la alimentación adecuada para sus edades, por lo que la organización sin fines de lucro Transformando Corazones, apoya de diferentes maneras para que puedan superar esta etapa en una de las áreas que conforman el Corredor Seco de Guatemala.

En entrevista para La Hora, Karina Hernández de la organización explicó que decidieron trabajar en esa comunidad porque notaron que a los niños les costaba adaptarse al aprendizaje en la escuela.

En principio, destaca que muchos no lograban seguir instrucciones, lo que consideran está relacionado a las carencias en el lugar, entre ellas, la alimentación que la mayoría de las veces se limita a frijoles con tortillas.

“Si va bien en la cosecha comen tortillas de maíz, sino de maicillo, lo que se les da a las palomitas, es lo que ellos ingieren y ese es el desayuno, el almuerzo y la noche, son los tres tiempos. Por eso vemos que ellos no se desarrollan bien en el ámbito educativo, social, en el habla”, explicó.

Otro de los aspectos que han notado en los niños, es que muchos tienen estómagos inflamados, además de parásitos por no acceder a una buena alimentación.

Po ello, trabajan en la educación con la parte de la estimulación temprana, entre el aspecto motriz, para que al llegar a clases estén más preparados.



AYUDAN A NIÑOS DE 4 A 6 AÑOS

Hernández destacó que trabajan con niños en un rango de edades de 4 a 6 años, la mayoría están en párvulos o se preparan para hacerlo.

“Pueblo Viejo Jutiapa, es una aldea que está en el Corredor Seco y por lo cual si hemos encontrado casos de desnutrición… en la parte de parvulitos llevamos talla y peso, nos hemos dado cuenta de que sí sufren de desnutrición los niños”, remarcó.

La organización trabajaba en otra área de Jutiapa y tras la petición de una maestra, decidieron llegar y evaluar la ayuda que se necesitaba.

En Pueblo Viejo, las personas trabajan en la agricultura, ocupación que predomina en el área rural del país, así que no tienen empresas que los contraten y los empleos que poseen no son fijos.

“Si bien les va les pagan Q50 el día, pero no es que sea un trabajo fijo, solamente es temporal y cuando hay cultivos y lo mínimo que ellos reciben diariamente son Q25”, relató.

La organización busca llevar alimentos a las familias de esa comunidad y que esto les permita mejorar sus condiciones para el estudio. Foto La Hora//Transformando Corazones

LAS FUENTES DE AGUA SON LIMITADAS

En la aldea, las fuentes de agua son limitadas, así que la mayoría se sostiene de manantiales o incluso de agua llovediza, “el alcalde mencionaba que es una de las aldeítas que sí sufre de agua”.

Para ayudar, la organización provee a las familias Ecofiltros para que puedan tener acceso a agua y el año pasado, estuvieron entregando bolsas de víveres mensuales a los niños, además de vitaminas, entre otros.

Antes los niños recibían un desayuno completo, pero luego implementaron la refacción para que puedan sostenerse mientras las clases se reanudan.

Una de las metas de la organización es la apertura de un comedor con el que los niños tengan acceso a una alimentación adecuada.

La organización ha tratado de apoyar con alimentación y de otras maneras para asegurar que mejoren las condiciones de estudio de los niños. Foto La Hora/Transformando Corazones

Hernández, enfatiza que para lograr los objetivos la organización, que surgió hace algún tiempo, se apoya de voluntarios que donan recursos para que la ayuda llegue a los niños, “son conocidos, amigos y referidos”.

Si bien los insumos llegan a la comunidad para los niños, continuar la educación básica en la aldea es compleja para muchos, porque esto implica gastos que las familias no pueden sufragar.

LOS EFECTOS DE LA PANDEMIA EN LOS NIÑOS

La entrevistada menciona que por la pandemia los niños resultaron afectados al no recibir los alimentos que antes obtenían en sus centros de educación, además “si antes presencialmente les costaba a los niños entender, ahora solo les dan una guía y ellos tienen que estudiar, hacer sus tareas y todo”.

Si desea sumarse al proyecto, puede solicitar detalles a la red social de Facebook de Transformando Corazones Org o al teléfono (502) 5556-4523.

Las condiciones de la pandemia Covid-19 han generado cambios para la educación de la niñez, así como obstáculos. Foto La Hora//Transformando Corazones
Grecia Ortíz
Periodista y Comunicadora de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Reportera para el Diario La Hora desde 2015. En la actualidad realiza contenido para La Hora Voz del Migrante, en temas de interés para la comunidad migrante en Estados Unidos.
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