La Misión de Observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) presentó una serie de recomendaciones a la Comisión de Postulación para Fiscal General, en el marco del proceso de evaluación de aspirantes.
Durante su intervención, el jefe de misión, Carlos Ayala Corao, subrayó la importancia del rol que desempeñan los comisionados en esta etapa clave.
“Queremos comenzar sobrehallando la enorme trascendencia de la labor que hoy recae sobre ustedes en esta comisión. La decisión que ustedes adopten no constituye un acto meramente procedimental y tendrá un impacto directo en la democracia, el Estado de derecho, la confianza ciudadana y la credibilidad del sistema de justicia en el país”, expresó.
MÁS ALLÁ DE LOS PUNTAJES
Ayala Corao enfatizó que la evaluación no debe limitarse a una lógica numérica, sino a un análisis integral de los perfiles.
Destacó que la tabla de gradación es una herramienta técnica de apoyo, pero no sustituye la decisión sustantiva que constitucionalmente corresponde a cada uno de los comisionados.
“Un puntaje por alto que sea no reemplaza la valoración integral que debe hacerse sobre el mérito, la capacidad, la independencia, la integridad y la honorabilidad de cada aspirante. Un alto punteo no sustituye el deber de seleccionar las personas más idóneas”, señaló.
Según indicó, es fundamental que cada decisión esté debidamente fundamentada y pueda ser explicada a la ciudadanía.
TRANSPARENCIA Y JUSTIFICACIÓN
El jefe de la misión también destacó la necesidad de que el proceso sea transparente no solo en su forma, sino en el fondo.
“En procesos de esta naturaleza es deber de ustedes y un derecho de la ciudadanía conocer no solo el resultado, sino la razón pública que la sostiene”, afirmó.
Además, advirtió que transmitir las sesiones es un mecanismo, un instrumento necesario pero no suficiente. «Un proceso transparente es aquel cuya decisión puede ser entendida y defendida públicamente”, puntualizó.
ÉNFASIS EN LA HONORABILIDAD
Ayala Corao remarcó que la evaluación de los aspirantes debe incluir un análisis profundo sobre su integridad y ética.
Asimismo, explicó que hay un aspecto constitucional que no puede perderse de vista: la honorabilidad, la cual es un estándar constitucional autónomo que no puede presumirse ni tenerse por satisfecho con el solo completar formalmente un expediente.
Adicionalmente, agregó que la integridad debe entenderse como un compromiso activo con la ética pública y la rendición de cuentas.
LLAMADO FINAL
Finalmente, el representante de la OEA advirtió que la legitimidad del proceso dependerá de la calidad de los candidatos seleccionados.
“La legitimidad de este proceso no se medirá únicamente con el cumplimiento formal de sus etapas, sino sobre todo por la calidad sustantiva de la nómina de los seis candidatos”, expresó.
También enfatizó que el interés público debe prevalecer en todo momento.
“Para ello, el interés público debe prevalecer durante todo este proceso de manera absoluta sobre cualquier consideración particular o de grupo”, concluyó.







