POR DELIA BONILLA
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La problemática actual que afecta a la población guatemalteca no distingue edad, pues todos los años miles de niños deciden buscar opciones que les permitan mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias a través de la migración, viajando acompañados o solos, poniendo en riesgo su integridad.
El Refugio de la Niñez dio a conocer estadísticas de la Dirección General de Migración (DGM), las cuales evidencian que durante 2017, fueron retornados 8 mil 893 niños, niñas y adolescentes guatemaltecos interceptados en México o Estados Unidos.
Óscar Rodríguez, defensor de la niñez y adolescencia de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), manifestó que la mayor parte de repatriaciones son de menores de edad interceptados en el tránsito de los migrantes y no cuando ya están establecidos en el país de destino; es decir que en su mayoría, el 96 por ciento, son retornados vía terrestre y área desde México.
“Lo preocupante y agravante en esta situación es que tanto el país que expulsa como el que repatría le está garantizando a la niñez ningún acceso a ningún derecho fundamental, por lo tanto la problemática registra características humanas que debiesen forzosamente ser analizadas… se requiere evidentemente de acciones muy positivas y contundentes para poder ir frenando este fenómeno”, puntualizó Jorge Santos, de la Unidad de Protección a Defensoras y Defensores de Derechos Humanos, Guatemala (Udefegua).
NIÑEZ DESPROTEGIDA
Rodríguez recalcó, que es necesario implementar o mejorar las políticas de gobierno en torno a los temas de acceso a la educación, trabajo, salud, servicios generales y seguridad, las cuales deben ir enfocadas en visualizar el problema social desde un contexto integral, analizando la relación causal del fenómeno y no únicamente la decisión individual de migrar.
“El 90 por ciento de niños, niñas y adolescentes retornados no tienen la escolaridad mínima esperada para su edad, lo que arroja una cifra alarmante sobre la falta de oportunidades para optar a un trabajo y una vida digna en Guatemala”, agregó.
Para Santos, la desprotección absoluta del Estado hacia la niñez es evidente, pues desde los niños que están bajo la protección del gobierno en hogares estatales se ve la ausencia de posibilidades para hacer valer sus derechos fundamentales como la educación, salud y alimentación y por ello optan por migrar.
A su vez, enfatizó que si no hay garantías inclusivas para la niñez este será un círculo permanente en el cual permanecerán tiempo en el país luego de ser retornados, pero intentarán migrar de nuevo.
Sin embargo, la directora de Comunicación Social de la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia (SBS), indicó que el Centro de Formación Quédate es parte de las medidas de prevención implementados por el gobierno para evitar la migración irregular, lo cual también representa la respuesta institucional para el tema de reintegración social de niños y jóvenes retornados, en donde se potencializan sus habilidades y destrezas a través de procesos educativos con enfoque técnico-vocacional.
Asimismo, expresó que se brinda una atención ambulatoria que consiste en el seguimiento psicológico, social y pedagógico del niño. Actualmente, se encuentra un Centro de Formación Quédate en Santa María Visitación, Sololá y en 2018 se las autoridades prevén inaugurar dos centros más en Joyabaj, Quiché y Coatepeque, Quetzaltenango, y en los departamentos donde no existen estos centros se coordina con las Sedes Departamentales de la SBS para brindar atención ambulatoria y seguimiento a niños, niñas y adolescentes, agregó la comunicadora.
ÚLTIMO TRIMESTRE CON MÁS REPATRIACIONES
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), a través de información de la Secretaría de Bienestar Social (SBS), registró que de enero a noviembre de 2017, la mayoría de niños repatriados no acompañados fueron procedentes del departamento de Huehuetenango, contabilizando 974 casos. Mientras que, El Progreso y Sacatepéquez reflejan un menor indicio con 7 cada uno.
Los registros presentados por la Dirección General de Migración y la OIM coinciden en que el último trimestre del año es el que registra mayor cantidad de niños y adolescentes retornados. Según la DGM, en 2017 hubo un total de 3 mil 97 repatriados lo que representa el 35 por ciento del total de repatriaciones en menores de edad.
Además, las estadísticas indican que la búsqueda de empleo es la mayor motivación de la migración de menores de edad, seguido por la reunificación familiar.
Por último, hacen énfasis en que los menores de edad repatriados en su mayoría son de género masculino, representando el 66.5 por ciento del total registrado.