POR DELIA BONILLA
dbonilla@lahora.com.gt
La Junta Monetaria del Banco de Guatemala, en base al análisis integral de la coyuntura económica externa e interna y posterior al Balance de Riesgos de Inflación, tomó la decisión de mantener en 2.75 por ciento el nivel de la tasa de interés líder política monetaria.
En una rueda de prensa se destacó que varios indicadores de corto plazo como el Índice Mensual de la Actividad Económica, el comercio exterior y las remesas familiares son consistentes con el crecimiento económico anual previsto para 2018 en un 3.0 y 3.8 por ciento.
El año pasado las remesas representaron un ingreso de 8 mil 192.2 millones de dólares para la economía guatemalteca y para el presente año se estima que la cifra aumente a 9 mil 52.4 millones, según proyecciones del Banguat.
Sin embargo, el presidente en funciones de la Junta Monetaria y el Banco de Guatemala, Sergio Francisco Recinos indicó que se visualizó desde finales del año pasado, cuando realizaron las estimaciones, que se puede producir una desaceleración en las remesas debido al aumento que hubo en enero del año 2017.
A la vez, Recinos indicó que a mediados del 2015 la economía de Estados Unidos comenzó a mejorar y en forma dinámica la tasa de desempleo varió, especialmente en la comunidad latina que previo a ese año tuvo un crecimiento aproximado del 10 por ciento y posteriormente disminuyó al punto de tener una tasa de 4.5 por ciento de desempleo.
“En este sentido los guatemaltecos y migrantes de otros países han venido haciendo más horas de trabajo, lo que les permite aumentar su ingreso y por lo tanto enviar también más remesas”, añadió.
INFLACIÓN
Asimismo, la Junta Monetaria considera que las proyecciones de crecimiento económico a nivel mundial para 2018 y 2019 anticipan un mayor nivel de actividad económica, aunque existen algunos riesgos de baja.
De igual manera los pronósticos del precio internacional del petróleo mantienen una tendencia de crecimiento y en cuanto a pronósticos y expectativas de inflación para este año y el siguiente se anticipa que la inflación se mantendría dentro de la meta establecida de 4.0 por ciento más/menos 1 punto porcentual.
“En diciembre de 2017 se observó un choque de aumento, básicamente fue el tomate el que incidió en ese crecimiento y en enero se disipó y consideramos que va continuar disipándose para lograr un valor más o menos del 4.25 por ciento en el presente año para luego aumentar levemente en 2019 y probablemente situarse en 4.50 por ciento la inflación”, resaltó.
La Junta Monetaria recalcó su compromiso con el seguimiento de la evolución de los principales indicadores económicos tanto externos como internos que pueden influir en la tendencia del nivel general de precios y por consiguiente las expectativas de inflación.








