POR MARIELA CASTAÑÓN
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Ileana Alamilla, presidenta de la Asociación de Periodistas de Guatemala (APG) y fundadora del Centro de Reportes Informativos sobre Guatemala (Cerigua), murió ayer por una embolia, tras ser sometida a una intervención quirúrgica en la rodilla. Familiares, amigos, colegas y compañeros de trabajo recordaron a Alamilla como una mujer emprendedora, empoderada, disciplinada y comprometida con la defensa de la libre emisión del pensamiento.
Familiares de Alamilla expresaron que hace algunos días fue sometida a una “pequeña intervención” en la rodilla, pero ayer repentinamente se sintió mal y falleció por una embolia.
Luis Ovalle, del equipo fundador de Cerigua, explicó que conoció a Alamilla desde la fundación de esa agencia, el 8 de agosto de 1983. A la fecha laboraban juntos y mantenían una relación laboral fraterna.
“Ella era una mujer muy disciplinada y estricta, eso la llevó a tener el nivel y la capacidad de conducir una agencia como Cerigua, y de impulsar los proyectos a favor de la sociedad guatemalteca, no solo para periodistas, también trabajó con organizaciones de mujeres durante diez años, en estudios de violencia contra la mujer que se presentaban cada mes; trabajó muy de cerca con las organizaciones sociales, creamos una oficina de atención permanente a dirigentes de la sociedad civil en apoyo a sus comunicados y conferencias de prensa”, explicó Ovalle.
Entre el legado de Alamilla figura la formación con enfoque de derechos humanos a jóvenes periodistas, la creación del Observatorio de los Periodistas, la red de corresponsales y la propuesta para el Programa de Protección a Periodistas que a la fecha el gobierno no aprueba.
EMPRENDEDORA, EMPODERADA Y COMPROMETIDA
Por otro lado, Erwin Mérida, quien recientemente entregó el cargo que ostentaba en la Junta Directiva de la APG y quien también pertenece a los Cronistas Deportivos de Guatemala, describió a Alamilla como una mujer emprendedora, preocupada por el bien de otros.
“La recordaré como esa mujer que luchó para que el periodista de la calle, de trinchera, tuviera protección de parte del Estado, su Programa de Protección al Periodista, que fue bloqueado por el Gobierno, fue su máxima lucha. Trabajó para que los periodistas no fuéramos golpeados, agredidos y asesinados. Pidió y exigió que se investigaran esos hechos de sangre, por eso hay un diputado detenido y otros sentenciados”, destacó Mérida.
En tanto, Cecilio Martínez, afiliado del Instituto de Previsión Social del Periodista (IPSP) y directivo de la Cámara de Locutores Profesionales de Guatemala, refirió que Alamilla deja un legado importante para las mujeres periodistas, pues su empoderamiento en el gremio refleja la capacidad de las mujeres en esta profesión.
ÚLTIMA COLUMNA
Este día, el periódico Prensa Libre publicó la última columna de Alamilla, donde manifiesta la necesidad de crear un Programa de Protección a Periodistas y reitera su disposición de “defender la libertad de expresión, de prensa, de información a costa de lo que sea”.
La Hora dedica su editorial a ella y la describe de esta forma: “Ileana reflejó a lo largo de su vida lo que significa el ejercicio de un periodismo honrado y comprometido tanto con valores como el de la libre expresión, como con el derecho inalienable de los pueblos a estar informados”.
Concluye “La APG pierde a su presidenta y el gremio a una voz firme, clara y honesta, de esas que tanta falta nos hacen”.
Los restos de la comunicadora fueron velados en Funerales Reforma, a las 12 fue llevada a la sede de la APG y a las 3 de la tarde estaba previsto que fuera sepultada en el Cementerio Las Flores.








