Por Douglas Cuevas
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La ex vicepresidenta Roxana Baldetti trató de convencer al juez Miguel Ángel Gálvez para que no le envíe a juicio por el caso “La línea”, indicando que su “primer error” fue contratar a Juan Carlos Monzón, quien fue su secretario privado.
“El otro error es ese mamarracho que le han traído que es la imputación que me hacen porque realmente no lo podrán probar nunca” dijo Baldetti, quien agregó que “un extranjero como Iván Velásquez quiere imponer una revolución en el país. Acá en Guatemala no se le quiere”.
Durante la audiencia de fase intermedia del caso “La Línea” fue el turno de la defensa de la ex mandataria, a quien la acusación señala como una de las cabecillas de la red de defraudación aduanera.
El abogado Fernando Guerra expuso en una primera parte elementos que a su consideración no demuestran los cargos de asociación ilícita y casos especiales de defraudación aduanera que se le imputan a Baldetti, por lo que pidió un sobreseimiento de la acusación contra su clienta.
Luego de eso la ex mandataria haciendo uso de su defensa material (exponer ella misma) manifestó que sufrió un golpe de Estado por parte de la Fiscal General, Thelma Aldana y el titular de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) Iván Velásquez.
El juez Gálvez fijo continuar con las diligencias el próximo martes cuando será el turno de la ex Intendente de Aduanas, Claudia Méndez para presentar sus argumentos.








