POR KIMBERLY LÓPEZ
Klopez@lahora.com.gt

El colapso en la red de carreteras y caminos del país es un problema histórico a consecuencia del manejo arbitrario de los recursos de la cartera del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (Micivi), así como de la politización de la función que ejerce el ministerio. De esa forma, lo señalaron analistas consultados.

La diputada Nineth Montenegro indicó que la construcción de carreteras, de forma histórica, ha sido controversial y ha funcionado como un estímulo a la corrupción por la falta de controles.

Montenegro aseguró que desde hace varios años se ha recurrido al uso discrecional de las compras y las contrataciones, sin que estos sean correctamente fiscalizados. “Todos estos efectos se conjuraron e hicieron de este país un país en donde no se puede transitar”, indicó.

Sin embargo, agregó, la solución no es decretar un estado de Calamidad, que incrementa el riesgo de caer en actos de corrupción.

En ese mismo sentido opinó el analista del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (INCEP), Ricardo Barreno, quien además advirtió que Comunicaciones es uno de los ministerios con mayor fuerza política y estratégica, pues es en esa dependencia en donde se planifican una serie de proyectos de obras que dan maniobra a aquellos que se involucran en la autorización y ejecución de los mismos.

“Eso genera un desgaste institucional y abre puertas para la corrupción en la administración pública; muestra de ello el caso que presentó la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG)”, refirió.

También aseguró que la poca operación de los actores y la debilidad el Micivi por actos de corrupción es un problema que no viene de un año atrás sino de varias gestiones y tiene como consecuencia el estado actual de las carreteras.

Finalmente Stephanie Rodríguez, politóloga y analista independiente, se refirió al problema de los caminos como un fenómeno histórico que no solo ha dependido de gestiones recientes como la del exministro de Comunicaciones, Alejandro Sinibaldi, sino de otras que vienen de años pasados.

El problema, según dijo, va más allá de una mala gestión y su punto de origen radica en la opacidad con la que se maneja el ministerio.

Rodríguez lamentó que la administración actual quiera solucionar un problema histórico con medidas como un estado de Calamidad o con el bacheo de caminos a cargo del Ejército, entidad que no fue creada para esto, sino para la protección de fronteras.

“El ministerio ha demostrado su incapacidad de no poder ejecutar obras. El camino correcto es reformar legislación para que se pueda palea a corto, mediano y largo plazo”, sugirió.

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