Por Denis Aguilar
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El intendente de aduanas de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), Werner Ovalle, dijo que las anomalías que han sido detectadas en la aduana de la Portuaria Santo Tomás, se han venido dando desde hace varios años atrás, por lo que desde el año pasado se han realizado requerimientos puntuales para aclarar esa situación.
“Nosotros conscientes de las facultades que tenemos como Superintendencia de Administración Tributaria y en base a la nueva administración es que a partir de julio del 2016 hemos hecho requerimientos formales a la empresa portuaria de Santo Tomás de Castilla”, dijo Ovalle.
El intendente señala que la empresa portuaria que opera en ese lugar viene arrastrando anomalías desde hace varios años, que ellos han detectado con el paso del tiempo.
La SAT tomó una postura desafiante con la aduana de esa portuaria debido a que se han realizado varios requerimientos para que operen conforme a la ley, sin embargo, los controles para mejorar la supervisión sobre lo que ocurre en ese lugar no han mejorado.
El funcionario dijo que esa portuaria ha presentado anomalías tanto en el aspecto legal, en el aspecto de la seguridad y en el aspecto estructural. Ante esto, la SAT ha amenazado con retirar a todo su personal que mantiene operando la aduana en ese lugar.
Según Ovalle, el último recurso de la SAT si no se mejoran los controles dentro de esa portuaria será sacar a sus 120 trabajadores que hacen efectiva la operación de la aduana. Con esto, todo lo que entre y que salga por Santo Tomás de Castilla será declarado como contrabando debido a que no habrá una forma de fiscalizar el comercio.
REALIZAN VISITA
Ayer, el Superintendente de la SAT y Ovalle realizaron una visita a la portuaria, donde se reunieron con autoridades de dicho puerto, para identificar posibles soluciones y evitar la última instancia que sería el cierre de la aduana.
Según la Empresa Nacional Santo Tomás de Castilla, el objetivo de la reunión era para mejorar y generar más eficiencia en dicho puerto, que la SAT considera como uno de los más importantes del país.
Ovalle indica que las anomalías detectadas tienen un impacto negativo para el comercio en Guatemala, lo que implica que afecta directamente en la recaudación tributaria.








