POR JOSÉ DEL ÁGUILA
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Nueve acciones de amparo ha interpuesto el alcalde capitalino Álvaro Arzú para evitar acudir, de forma personal, a la citación del Juzgado Noveno de Primera Instancia Penal. La diligencia a la que fue llamado es parte del proceso de antejuicio en su contra por incitar a la violencia.

El amparo más reciente ingresó ayer a la Sala de Apelaciones de Delitos de Femicidio, antes de las 10:15 de la mañana, hora en la que estaba citado por el Juzgado para presentar sus pruebas de descargo. Según informó el Organismo Judicial, con el recurso se busca autorización para no acudir personalmente a la audiencia.

La Municipalidad de Guatemala llamó a una conferencia de prensa en la que el vocero, Carlos Sandoval, leyó un comunicado del alcalde, indicando que no se presentaría a la citación debido a que todavía hay recursos pendientes de resolver vinculados a la forma de comparecencia del jefe edil.

La Sala de Femicidio conoce otros dos amparos que el alcalde interpuso por el mismo motivo, sin embargo, no tienen un fallo aún.

Dos amparos más fueron remitidos a la Sala Segunda de Apelaciones del Ramo Penal, uno a la Sala de Apelaciones de Mayor Riesgo y tres más a la Sala Tercera de Apelaciones del Ramo Penal.

De las cuatro salas, únicamente la Sala Tercera aceptó los argumentos del alcalde y lo amparó en sentencia definitiva, con lo cual se autorizó al jefe edil acudir por escrito a la audiencia. Sin embargo, el 9 de mayo, la Corte de Constitucionalidad revocó la resolución y, además, impuso una multa a los abogados de Arzú por accionar legalmente sin sustento.

Se intentó contactar con el portavoz de la Municipalidad de Guatemala, Carlos Sandoval, sin embargo, no contestó las llamadas a su teléfono celular.

De igual forma, se intentó obtener la postura del abogado del alcalde, Francisco Gallardo, pero tampoco respondió las llamadas.

Arzú fue denunciado por el ciudadano Luis Alberto Véliz Luna por incitar a la violencia durante una celebración en la Plaza El Amate.

ESTRATEGIA

Andy Javalois, analista de la Fundación Myrna Mack, asegura que la figura del amparo se ha desnaturalizado y, en vez de velar por la protección de los derechos de las personas, ha sido utilizada para entorpecer procesos judiciales.

El experto dijo que una de las consecuencias de interponer amparos espurios es la mora judicial que esto provoca en los distintos órganos jurisdiccionales y esto, a su vez, genera impunidad.

“Genera impunidad, provoca que la administración de justicia no pueda resolver en tiempos necesarios y, muchas veces, se deje sin sanción a personas que son responsables de la comisión de hechos”, indicó el analista de la Fundación Myrna Mack.

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