Por Joseline Ayala
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El martes 25 de mayo de 1993 el presidente constitucional del país Jorge Antonio Serrano Elías, se dio un autogolpe de Estado, situación que pasaría a la historia debido a que por diez días se disolvió el Congreso, se intentó manipular a los Tribunales Electorales y de Justicia y se censuró a la Prensa.
De acuerdo con la diputada Nineth Montenegro, dicho episodio fue determinante para conquistar derechos fundamentales como la libertad de expresión o de movilización, pero a pesar de ese logro temas como la pobreza, la desigualdad, la corrupción y el crimen organizado continúan.
Para la diputada, quien fue una actora activa durante esa época, Serrano debió denunciar públicamente las razones por las que tomó la decisión del autogolpe, debido a que en ningún escenario fue correcta o legal la acción, pues violentó el Estado de Derecho y además fue un hecho que sacrificó el avance que se había logrado y que costó sangre, lágrimas y vidas.
“De haber sido ciertas las razones por las que decidió hacer el golpe de estado, Serrano debió denunciarlas públicamente, dar nombres y hacerse del apoyo de la población para evitar que todo el avance logrado se perdiera, de haberlo hecho hubiera cambiado el rumbo de la historia del país”, aseguró Montenegro.








