Por Joseline Ayala
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Debido a un mal procedimiento en la licitación y adjudicación del concurso, el Congreso canceló la compra de uniformes para los 1 mil 391 empleados presupuestados de dicho organismo por unos 3.7 millones de quetzales, pero sí adjudicó un contrato desde mayo hasta agosto por servicios de lavandería.
De acuerdo al tercer secretario de la Junta Directiva, Rodrigo Valladares, el contrato se realizó por unos 4 meses para que los ujieres que atienden a los diputados durante las sesiones plenarias disfruten de servicios de lavandería y de mantenimiento de sus prendas.
“Esto se realizó porque dentro del Pacto Colectivo de Condiciones de Trabajo se establece un beneficio para las personas que ingresan al hemiciclo y que atienden a los diputados y son precios diferentes y ajenos al tema de la compra de uniformes que no se realizó”, aseguró el diputado.








