Por Grecia Ortíz
gortiz@lahora.com.gt

El incendio ocurrido en el Hogar Seguro Virgen de la Asunción el pasado 8 de marzo motivó el traslado de algunas adolescentes residentes del lugar, quienes se encontraban en estado de gestación, hacia un albergue estatal en Quetzaltenango. Ante la noticia, migrantes en Estados Unidos se organizaron para realizar actividades a fin de recaudar recursos económicos para apoyarlas.

_2La actividad se realizó el pasado viernes 7 de abril y contó con la asistencia del Rey Feo de la Universidad de San Carlos, Omar Orellana, más conocido como «Caralampio», quien al enterarse de la razón del evento decidió participar «ad honorem».

«Caralampio» asistió a la cena de beneficencia organizada en Silver Spring, Maryland. Para recaudar fondos se subastó una playera oficial de la Huelga de Dolores y se vendieron algunos recuerdos.

Esa noche, unos 200 asistentes participaron en una cena con Marimba y un dúo de música cubana.

La actividad estuvo a cargo de la Red Migrante Guatemalteca, Asociación de Guatemaltecos sin Fronteras, Fundación Caly y el programa radial Guate-Primaveral.

Carlos Lam, migrante que participó en la organización del evento, expresó que la comunidad de guatemaltecos en el extranjero decidió apoyar a las niñas y adolescentes debido a las necesidades que enfrentan después de la tragedia y por su estado de gestación.

La meta, según el entrevistado, es que además se promuevan acciones que permitan la gestión de recursos tangibles e intangibles para el Hogar de Quetzaltenango. A la velada humanitaria no solo asistieron guatemaltecos, también personas de El Salvador, Bolivia y México.

La actividad se desarrolló en un restaurante de origen salvadoreño, cuya propietaria también realizó una donación importante.

Para el entrevistado el poder ayudar genera satisfacción: «Siento la obligación moral de extender la mano a los que podamos. Recibimos muchas solicitudes de apoyo a distintas necesidades, pero nos quedamos cortos. Sin embargo, nos da alegría y satisfacción aunque sea dar un grano de arena ante tanta pobreza».

No obstante, Lam reconoce que existe desconfianza por la falta de transparencia, la incapacidad y los altos niveles de corrupción que afectan a este tipo de actividades. Por ello, han buscado que todo sea trabajado con honradez y han buscado como aliados a otras instituciones que trabajen en esa misma línea.

Lam tiene varios años de vivir en Estados Unidos. Antes de migrar laboraba en una universidad del país, pero la violencia alcanzó a su familia: su hermano murió al negarse a pagar una extorsión. Además, partió buscando mejores condiciones económicas para sus seres queridos.

«Desde 2004 a la fecha he participado más que todo a nivel de catequesis en la Iglesia Católica, fue hasta el 2014 que nos organizamos un grupo de guatemaltecos e iniciamos la Asociación Guatemaltecos sin Fronteras», dijo.

Lam indicó que se reunirán con los organizadores a fin de ultimar detalles sobre la entrega de lo recaudado en la actividad que realizaron.

«Desde 2004 a la fecha he participado más que todo a nivel de catequesis en la Iglesia Católica, fue hasta el 2014 que nos organizamos un grupo de guatemaltecos e iniciamos la Asociación Guatemaltecos sin Fronteras».
«Siento la obligación moral de extender la mano a los que podamos. Recibimos muchas solicitudes de apoyo a distintas necesidades, pero nos quedamos cortos. Sin embargo, nos da alegría y satisfacción aunque sea dar un grano de arena ante tanta pobreza».
CARLOS LAM

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