POR CLAUDIA PALACIOS
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La empresa Reforestadora de Palma S.A. (Repsa), continúa operando pese a las sospechas del Ministerio Público de que sus actividades provocaron la contaminación del Río La Pasión, en Petén.
Esto debido a un amparo provisional otorgado por la Sala de Apelaciones de Poptún que sigue sin ser resuelto en definitiva y que mantiene en suspenso la orden del juzgado de Medio Ambiente de Petén que ordenó el cierre temporal de la empresa para proteger a las comunidades, mientras se realizaban las pesquisas.
En la actualidad el juzgado especializado está recusado por la empresa, deteniendo el proceso indefinidamente.








