Washington
DPA

Inmigrantes indocumentados iniciaron un ayuno y vigilia de nueve días en Nueva Orleans para presionar a los jueces para que levanten el bloqueo judicial a los decretos migratorios anunciados por el presidente Barack Obama el año pasado.

«Estoy aquí para apoyar a 11 millones de inmigrantes indocumentados. Son nueve días que estaré sin trabajar y poniendo en peligro mi salud, pero no importa. Estoy luchando por el futuro de mis hijos y estoy dispuesto a arriesgar todo por los 11 millones», dijo a través de un comunicado Miguel Claros, participante en el ayuno y potencial beneficiario de los decretos migratorios de Obama.

El Tribunal de Apelaciones del Circuito Quinto, con sede en Nueva Orleans (Luisiana), deberá decidir pronto si levanta o no el bloqueo temporal decretado en febrero por un juez de Texas, después de que 26 estados presentaran en diciembre de 2014 una demanda contra la decisión presidencial de dar papeles temporales a unos cinco millones de inmigrantes indocumentados.

Los activistas e inmigrantes indocumentados confían en que el tribunal de Nueva Orleans tome una decisión antes del 23 de octubre para que la Corte Suprema pueda tener la oportunidad de ver el caso y anunciar su fallo a más tardar en junio de 2016 y antes de que el presidente Barack Obama abandone la Casa Blanca.

«Si la Corte de Nueva Orleans no da un fallo antes de final de este mes, la Corte Suprema de Justicia no podría tomar el caso para poderlo debatir hasta el 2017, entonces sería en un año y medio más, en el que las familias de inmigrantes van a estar sufriendo la separación de familias y todo lo que conlleva que la ley no se ponga en vigor», explicó a dpa Carlos Vogel, portavoz de FIRM.

La Coalición pro Derechos Humanos del Inmigrante en Los Ángeles (CHIRLA) instó a los jueces de Nueva Orleans a dejar «de actuar como marionetas de las fuerzas de extrema derecha y anti-inmigrantes». Y recordaron que «el veredicto es una cuestión de vida o muerte para millones de familias inmigrantes».

Los 26 estados demandantes, liderados por Texas, consideran que los decretos migratorios anunciados por Obama en noviembre suponen un intento ilegal de otorgar de forma unilateral amnistía a millones de inmigrantes ilegales.

Los activistas pro reforma migratoria, en cambio, recuerdan que estas medidas darían protecciones temporales a millones de inmigrantes indocumentados que viven en Estados Unidos, congelaría sus deportaciones y mantendría a las familias unidas.

Muchas familias tienen un estatus migratorio mixto: algunos de sus miembros son indocumentados, otros tienen visado y otros son ciudadanos estadounidenses o residentes legales. Y temen que alguno de sus miembros sea deportado antes de que entren en vigor las medidas.

El presidente anunció en noviembre la ampliación del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), que el gobierno aprobó en 2012 y del que se han beneficiado hasta ahora más de 600 mil jóvenes indocumentados, conocidos en Estados Unidos como «soñadores» o «dreamers».

Y anunció la puesta en marcha de la nueva Acción Diferida para Padres de Estadounidenses (DAPA, por sus siglas en inglés).

De los decretos migratorios de Obama podrían beneficiarse principalmente aquellos inmigrantes indocumentados que han vivido en Estados Unidos por más de cinco años y son padres de ciudadanos estadounidenses o residentes legales permanentes. Los casi cinco millones de potenciales beneficiarios obtendrían un permiso de trabajo temporal y la garantía de que no serán deportados durante tres años.


DE DIFERENTES ESTADOS

En el ayuno, organizado por varias organizaciones pro reforma migratoria, participan inmigrantes indocumentados procedentes de California, Kansas, Maryland, Nuevo México, Nueva York y Oregon, según precisó el Movimiento para una Reforma Migratoria Justa (FIRM, por sus siglas en inglés), uno de los organizadores.


En Cifras

600 mil jóvenes indocumentados (dreamers), se han beneficiado del programa de Acción Diferida para los llegados en la Infancia.

«Estoy aquí para apoyar a 11 millones de inmigrantes indocumentados. Son nueve días que estaré sin trabajar y poniendo en peligro mi salud, pero no importa. Estoy luchando por el futuro de mis hijos y estoy dispuesto a arriesgar todo por los 11 millones».
MIGUEL CAROS

«Si la Corte de Nueva Orleans no da un fallo antes de final de este mes, la Corte Suprema de Justicia no podría tomar el caso para poderlo debatir hasta el 2017, entonces sería en un año y medio más, en el que las familias de inmigrantes van a estar sufriendo la separación de familias y todo lo que conlleva que la ley no se ponga en vigor».
CARLOS VOGEL, PORTAVOZ DE FIRM

«El veredicto es una cuestión de vida o muerte para millones de familias inmigrantes».
-CHIRLA-

Artículo anterior¿Es posible una Copa Mundial sin la participación de Argentina y Brasil?
Artículo siguienteLos Topos Azteca que llegaron con la intención de ayudar