POR VIRGINIA CONTRERAS
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Al menos tres millones de niños entre 0 a 6 años viven en Guatemala, quienes deberían gozar de bienestar, debido a que se encuentran en una etapa trascendental para su crecimiento. Sin embargo, el análisis «Alas para el despegue al desarrollo”, del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), revela que en un periodo de siete años –de 2007 a 2014– el Estado solo ha invertido Q6.1 diarios en este sector de la población.
El análisis de Icefi y Unicef presentado en el marco de la celebración del Día del Niño, da cuenta que invertir en la primera infancia es más sostenible y efectivo que cualquier acción tardía.
Además, señala que a través de la inversión se hace realidad el ejercicio de los derechos a la vida, la salud, la nutrición, la educación y un pleno desarrollo.
Christian Skoog, representante de país de Unicef, indicó que la inversión de la primera infancia debería ser del triple de lo establecido, aunque señaló que esto debe darse a largo plazo; explicó que solo así se garantizarán los derechos de los menores.
Asimismo Skoog destacó que los niños que crecen protegidos de cualquier riesgo, bien nutridos, con cuidados apropiados a su salud, una sólida autoestima e identidad así como oportunidades de aprestamiento escolar, estarán mejor preparados para enfrentar los desafíos que se les presenten, y con mejores bases para salir de la pobreza.
El funcionario señaló que de seguir ignorando el asunto, el país se enfrentaría a un lento crecimiento económico y social comparado con otros países a nivel mundial.
En tanto, el Icefi refiere que también deben mejorarse los procesos de gestión, evaluación y transparencia de la administración pública, por lo que indica, en el contexto actual, debe ser la sociedad quien vele porque el presupuesto designado a la niñez y adolescencia sea respetado, protegido y priorizado, principalmente el enfocado a la primera infancia.
Jonathan Menkos, director ejecutivo del Icefi, manifestó su preocupación ante el proyecto de presupuesto 2016, dado que se disminuyen las inversiones de este grupo.
En tal sentido, recientemente el Instituto se pronunció sobre este tema, en donde detalló que la inversión pública en las niñas, niños y adolescentes se reducirá al pasar de 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2015, a 3.3% del PIB en 2016.
Por otro lado, Menkos mencionó que el contexto político carece de propuestas contundentes sobre el rol de las políticas públicas para favorecer el desarrollo de los niños, ya que los menores aparecen en la publicidad de los candidatos, pero están invisibilizados en las acciones concretas, que ellos deben ofrecer a la ciudadanía y a los votantes.








