POR GRECIA ORTIZ
gortiz@lahora.com.gt

The Hope Project (Proyecto Esperanza), es una asociación sin fines de lucro, que cuenta con más de cuatro años apoyando a la población en el país, consta con alrededor de 50 voluntarios que interactúan en diferentes actividades como educación, salud así como ecología, beneficiando a unos cinco mil menores, trabajando además, con varias comunidades del país.

_2De acuerdo a Magnolia Consuegra una de las fundadoras del proyecto Hope Project, este surgió por la iniciativa que tuvieron en conjunto, ante el deseo de ayudar a las personas y hacer algo positivo en el país.

“Este año ya cumplimos cinco años, y –The Hope Project- se dio por la iniciativa de una amiga y yo, con ella somos grandes amigas, estudiamos juntas, y nuestras ideas coincidieron para que surgiera toda esta aventura de armar este proyecto para realizar en Guatemala. Con el fin de ayudar iniciamos en la aldea San José Calderas”, afirmó.

Consuegra, afirmó que en la actualidad Hope Project se enfoca en tres áreas; educación, salud, ecología y medio ambiente, por lo que realizan con los voluntarios, actividades mensuales, que hacen regularmente los domingos y dependiendo de lo programado en el semestre o el año, se decide si va a hacerse en escuelas, comunidades, o en hogares.

La siembra de árboles, explicó Magnolia, otro de los proyectos que trabaja la asociación, es una de las actividades que mantienen secuencialmente como parte del eje de ecología, y agregó que también regalan juguetes para Navidad y para la celebración del Día del Niño.

“También teníamos una actividad que consistía en llevar a niños de hogares al zoológico, pero este año la cambiamos y decidimos llevarlos al Museo del Niño”, comentó.

Respecto a las personas que han sido beneficiadas, reconoció que la cifra estaría arriba de los 5 mil niños; pues han trabajado en al menos 13 hogares y unas 10 comunidades de municipios de la ciudad, sin embargo, reconoce que siempre hay necesidad.

En cuanto a los recursos, aseveró que reciben apoyo de otra de las fundadoras que realiza su colaboración económicamente, “es una cantidad que podría considerarse pequeña, pero aporta mucho, además entre los voluntarios se da el aporte que cada uno considera está en sus posibilidades para ayudar”.

Dentro de las actividades para recaudar fondos, la entrevistada recordó que hicieron un concierto a beneficio de una escuela ubicada en el municipio de Chichicastenango en Quiché, y por eso buscan aportes, pues también participan con el “Centro Voluntariado Guatemalteco”.

Aunque reconoce, que la última actividad de la siembra de árboles ha sido una de las actividades en donde menor participación ha habido; pero destacó que también influyó la distancia de la actividad y que para este semestre se espera trabajar en la ciudad, por lo que invita a la población que se unan a la causa.

Según Magnolia, la razón por la que escogieron el nombre “Hope Project”, es porque aún consideran que existe la esperanza “creo que al principio fue como un proyecto y al final se convirtió en algo mucho más grande y ya nos constituimos legalmente”.

La entrevistada, refiere que en la actualidad lo que hace falta es un poco más de solidaridad, y no solamente pensar que es obligación de las autoridades.

El cambio inicia desde cada persona aseguró, y así es como se logra a lo que llama “reacción en cadena”, porque cuando se hace algo que es gratificante y se comparte, sirve para que muchos se sumen a más y mejores acciones.


Si usted desea unirse a The Hope Project o desea información o incluso sugerir alguna comunidad para ayudar puede escribir al correo infothehope@gmail.com en donde pueden solicitar una ficha de inscripción, las actividades se realizan en su mayoría los fines de semana por la mañana.

“Este año ya cumplimos cinco años, y –The Hope Project- se dio por la iniciativa de una amiga y yo, con ella somos grandes amigas, estudiamos juntas, y nuestras ideas coincidieron para que surgiera toda esta aventura de armar este proyecto para realizar en Guatemala. Con el fin de ayudar iniciamos en la aldea San José Calderas”.

“Es una cantidad que podría considerarse pequeña, pero aporta mucho, además entre los voluntarios se da el aporte que cada uno considera está en sus posibilidades para ayudar”.

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