La piedad popular y la solidaridad se reúne entorno a la devoción del Nazareno Carmelita, aquel que emerge de la Rectoría de Santa Teresa como cada Miércoles Santo y que nos recuerda que la unidad de los fieles permite grandes logros, como el de la Consagrada Imagen de Jesús Nazareno del Rescate.
Revestidos con el traje de calle oscuro, cientos de fieles se agolpan al templo carmelita para llevar en sus hombros al nazareno que fue arrancado de las manos del empeño.
El origen del Nazareno del Rescate proviene de la ciudad de Santiago de los Caballeros, hoy Antigua Guatemala, sin embargo, aunque se ha reiterado en muchas ocasiones que la imagen es atribuida al escultor Mateo de Zúñiga por tener ciertas similitudes con la imagen de Jesús de la Merced, a la fecha no se han encontrado los registros que refieran la autoría exacta de la imagen.
Sin embargo, los registros de la Orden Carmelita en Guatemala refieren de la existencia de la imagen en el convento de Santa Teresa, misma que en conjunto con el Cristo de la Profesa, tras los terremotos de Santa Marta, fueron trasladados a la Nueva Guatemala de la Asunción.
La historia alrededor de su nombre, refiere a la labor de las Monjas Carmelitas Descalzas en el país, que realizaban sus actos benefactores al prójimo, lo cual las llevó en diversas ocasiones a empañar distintos bienes para agenciarse de fondos y continuar con las obras.
Entre los bienes empeñados se encontraba la imagen del nazareno que en diversas ocasiones estuvo en peligro de no volver al convento, de no ser por distintas familias devotas que reunían el dinero del empeño y pagaban para devolverla al convento.
Esta acción se realizó en diversas ocasiones, lo que se entendió como un rescate del empeño, situación que hizo que la imagen fuera bautizada como «el Nazareno del Rescate».
No se tiene conocimiento de que dicha imagen fuera procesiona durante su estadía en Antigua Guatemala, sin embargo, hacia principios del siglo XX, diversos reportes revelan de un cortejo procesional hacia el final de la tarde del Martes Santo, la cual para 1926 fue trasladada al Miércoles santo, saliendo de forma esporádica hasta por lo menos la década de 1930.

Esta procesión no pudo sostenerse en el tiempo hasta que en 1956, un grupo de entusiastas retomaron el cortejo procesional en un anda de 22 brazos, mismo que inicio el camión para un proceso ininterrumpido de procesiones durante la tarde del Miércoles santo.
PUNTOS DE REFERENCIA
Salida: 11:00 horas
La Merced: 12:00 horas
Santa Catalina: 14:30 horas
La Recolección: 15:00 horas
Parque El Sauce: 15:45 horas
Santuario de Guadalupe: 17:25 horas
Catedral Metropolitana: 18:50 horas
Parque San Sebastián: 19:50 horas
Parque Isabel La Católica: 20:45 horas
11 Av. y 1ra. calle zona 1: 23:05 horas
4ta. calle y 9na. avenida zona 1: 00:15 horas del 2 de abril
Entrada: 00:30 horas del 2 de abril







