
La imaginería religiosa guatemalteca tiene diversas piezas únicas en su género. Una es la del Cristo de la Preciosa Sangre que se venera en el templo Histórico de San Francisco y que sale a recorrer las calles y avenidas del Centro Histórico de la ciudad capital cada Quinto Viernes de Cuaresma.
El cristo, una talla de autor aún desconocido, data del siglo XVIII, siendo de las pocas en su estilo que sale en procesión. la imagen obtiene el apelativo de la «preciosa sangre» por sus características anatómicas, que revelan las marcas de la sangre brotando de la frente, pasando por brazos, torso y piernas así como la herida del costado.
La imagen se muestra con los ojos totalmente cerrados con leves lágrimas que resbalan por sus mejillas, evocando el momento de la reciente expiración de Jesús en la cruz. La espalda escarnecida como producto de la flagelación.

Asimismo, se enmarcan los golpes en nudillos, codos y rodillas, rememorando los daños causados por las caídas en el camino al Calvario.
De acuerdo con los datos que contiene la Cofradía de la Santa Vera Cruz, que está a cargo del culto y veneración de la imagen, el cortejo procesional para la década de la década de 1950, ya salía en procesión, no obstante, tras el terremoto del 4 de febrero de 1976, el cortejo estuvo a punto de desaparecer, hasta que un grupo entusiasta inició las gestiones para continuar con la procesión penitencial de cada Quinto Viernes de Cuaresma.

A la fecha, el cortejo procesional sale a las calles en la misma fecha que por más de 50 años lo ha realizado. Este 2026, el Cristo saldrá a partir de las 18 horas y retornará al templo en la 6a. avenida y 13 calle de la zona 1 a la media noche.







