
A pesar de las solicitudes de recusación y rechazo contra la decisión de anular las órdenes de captura contra el expresidente de la República, Jorge Serrano Elías y el exministro de Gobernación, Francisco Perdomo, el juez Fredy Orellana se niega a dejar de conocer el caso.
Según informó el Ministerio Público (MP), desde enero pasado, la Fiscalía de Delitos Administrativos presentó una recusación contra el juzgador y recientemente se conocieron los detalles por los cuales se cuestiona la imparcialidad de Orellana.
No obstante, el ente investigador indicó que Orellana rechazó de forma in limine, es decir sin dar trámite, la recusación en su contra, por lo que evitó elevar a la Sala de Apelaciones la recusación para que los magistrados analizaran si debía o no seguir conociendo el caso.
AVALADO POR SALA
Por no conocer la recusación en su contra, el MP presentó apelación, la cual fue elevada a la Sala Tercera de Apelaciones, conformada por los magistrados Alejandro Prado, Ingrid García y Mario Federico Hernández.
No obstante, la sala avaló la decisión de Orellana y decidieron que la recusación debía ser rechazada en esa forma sin analizar los argumentos de la fiscalía y dando la continuidad de Orellana en el caso.
Es de recalcar, que la carpeta judicial del caso Serrano Elías, fue dada a Orellana por órdenes de la misma sala presidida por Prado.
NUEVA RECUSACIÓN
Tras estas negativas y luego de otros rechazos a los recursos presentados por la fiscalía, que a criterio suyo están debidamente fundamentados, en febrero presentaron una nueva recusación, pero corrió con la misma suerte y fue rechazada por Orellana in limine.
Ante esta situación, el MP explica que presentaron un recurso de actividad procesal defectuosa, pero también fue rechazado por Orellana.
El ente investigador señala que aún analiza la posibilidad de colocar un amparo contra estas acciones.
IMPUGNACIONES PENDIENTES
Mientras tanto, la anulación de las órdenes de captura contra Serrano Elías y Perdomo continúan vigentes, pues a la fecha, no se ha resuelto un amparo solicitado por el MP contra la decisión de Orellana, luego de rechazar un recurso de reposición donde evitó que la fiscalía se pronunciara contra su decisión.







