
El Miércoles de Ceniza marca para la Iglesia católica el inicio de la Cuaresma, tiempo de penitencia del que la Iglesia dispone para meditar y prepararse espiritualmente para rememorar la pasión, muerte y resurrección de Jesús de cara a una nueva celebración de la Pascua.
Este camino inicia con la imposición de uno de los elementos más significativos de la Cuaresma, la ceniza, que es colocada en la frente o cabeza (según la región donde se realice el rito) de la feligresía para recordar con humildad que fuimos hechos por Dios de la tierra y a la tierra hemos de volver.
La imposición de la ceniza es uno de los ritos más antiguos de la Iglesia católica y de los más concurridos a nivel mundial, donde los feligreses participan de la misa y así reciben el signo de la cruz dibujada con la ceniza.
La Iglesia reconoce que la ceniza es un símbolo para retornar al origen de aquello de donde provenimos, de la naturaleza humana, por lo que este rito es una invitación a tener un momento penitencial para recordar con humildad que el sacrificio de Cristo fue para salvar a la humanidad.

El uso de la ceniza tiene su base bíblica en el libro del Génesis, donde se recuerda a Abraham, a quien Dios le recuerda que es un hombre de la tierra y a la tierra ha de volver; así también en el libro de Jonás, tras predicar en Nínive, los habitantes del lugar, al verse exhortados por el mensaje, vistieron de sayal (una túnica rudimentaria y sencilla que con el tiempo adquirió carácter penitencial) y se llenaban de ceniza, desde los más pequeños hasta los más adultos.
Esta última base es la que da origen a la imposición de la ceniza sobre la cabeza de los fieles.
LOS RAMOS
La ceniza no es más que el producto de la quema de los ramos bendecidos del Domingo de Ramos del año anterior.
Por lo que los sacerdotes solicitan a los feligreses que entreguen dichos ramos, que posteriormente serán puestos al fuego. La quema no tiene un rito especial; únicamente se incendian y se extraen los restos, se muelen, se ciernen y luego son mezclados con agua para tener la consistencia que será colocada en la frente de los fieles.

INICIO DE LA CUARESMA
Con la llegada del Miércoles de Ceniza, también inicia la Cuaresma, que son 40 días de preparación que evocan los 40 días que Jesús estuvo en el desierto y los 40 años que estuvo el pueblo de Israel en el desierto.
Durante esos cuarenta días, la iglesia llama a la reflexión, meditación y conversión de sus fieles, de modo que con la llegada del Triduo Pascual, estos estén preparados para comprender el sacrificio y victoria de Cristo.
El Triduo Pascual inicia en el anochecer del Jueves Santo y finaliza en la madrugada del Domingo de Resurrección.







