El crecimiento de la influencia de la República Popular de China en la región y puntualmente en Guatemala fue uno de los temas abordados por el embajador de Estados Unidos nominado para el país, Juan Rodríguez, en su audiencia que sostuvo este 28 de abril en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.
La entrevista en dicha comisión es parte del proceso para que Rodríguez, quien fue nominado por el presidente Donald Trump el pasado 9 de marzo, sea oficialmente nombrado al cargo.
La preocupación por contrarrestar la influencia china, de hecho, fue uno de los cuatro puntos en los que el diplomático dijo centrará su trabajo en Guatemala si finalmente es designado para el puesto.
El representante del estado de Texas y miembro del Comité, Ted Cruz, cuestionó a Rodríguez sobre cuál era su plan para garantizar que Guatemala mantendrá su apoyo a Taiwán y no hará un giro de su política exterior hacia Beijing.
Cruz aseguró que «el Partido Comunista Chino está agresivamente trabajando para que Guatemala dé un giro» hacia ellos para «despojar a Taiwán de uno de sus últimos aliados en el hemisferio occidental».
Esto es parte de una campaña de China, agregó el senador, para dejar solo a Taiwán y expandir la influencia de Beijing «en nuestro propio patio trasero».
En respuesta, Rodríguez reconoció que si Guatemala virara hacia China sería un «golpe para la seguridad nacional» de EE. UU. Sin embargo, afirmó que la forma para contrarrestar la «coerción económica de China» es alentar la inversión directa tanto de Taiwán como de EE. UU.
«Creo que EE. UU. puede hacer mucho más para contrarrestar la maligna influencia de China», enfatizó el diplomático, nombrado para dirigir la Embajada de EE. UU. en Guatemala.
Por ejemplo, en ciberseguridad, explicó, es clave hacer que la compañía de celulares migre de los sistemas Huawei. «No hay razón por la que la compañía de celulares, cuya casa matriz es una holding estadounidense, no pueda usar a un proveedor confiable de los Estados Unidos», señaló Rodríguez.
Por su lado, Cruz recordó que China prometió oportunidades económicas a países como Panamá y Honduras si cortaban lazos con Taiwán, pero a cambio «lo que obtuvieron en vez de eso fueron acuerdos opacos y una dependencia aún más profunda de Beijing».
Según el senador, China intenta replicar el mismo modelo en Guatemala, para lo cual perfila a políticos y negocios para presionar por un rompimiento con Taipéi.

RECONOCIMIENTO
Guatemala es uno de los pocos estados —hay 12 en todo el mundo— que reconocen a Taiwán como un país independiente y mantienen vínculos diplomáticos con la isla. Sin embargo, pese a que no hay vínculos formales con el gigante asiático, la dependencia económica cada vez se acrecienta más. Desde 2017, China es el segundo país de donde más provienen importaciones, solo detrás de EE. UU.
Cada vez que hay un cambio de gobierno en Guatemala, sale a colación el tema de Taiwán-China; sin embargo, la administración del presidente Bernardo Arévalo ha sido enfática desde el inicio de gestión en que le interesa mantener los vínculos diplomáticos con Taiwán.
Toda vez que esta relación siga, no hay forma de que Guatemala pueda iniciar relaciones con Beijing, puesto que China pone como condición innegociable para formalizar relaciones diplomáticas con un país que no se reconozca la independencia de Taiwán, puesto que reclama a la isla como suya y la considera en rebeldía.








