En los últimos años, Guatemala ha mantenido bajo vigilancia la presencia y expansión de especies acuáticas no nativas en ecosistemas marinos y continentales.
En los últimos años, Guatemala ha mantenido bajo vigilancia la presencia y expansión de especies acuáticas no nativas en ecosistemas marinos y continentales. Arte La Hora: Alejandro Ramírez.

En los últimos años, Guatemala ha mantenido bajo vigilancia la presencia y expansión de especies acuáticas no nativas en ecosistemas marinos y continentales. El seguimiento técnico ha sido impulsado principalmente por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), a través de la Dirección de Normatividad de la Pesca y Acuicultura (Dipesca), que realiza monitoreos biológicos en desembarques pesqueros, inspecciones en el Caribe y evaluaciones en lagos estratégicos del país.

Las autoridades han señalado que la detección temprana y la recopilación de datos científicos son fundamentales para dimensionar el impacto ecológico y productivo de estas especies, algunas introducidas hace décadas y otras detectadas recientemente, pero que en los últimos años han vuelto a cobrar relevancia por su expansión o confirmación oficial.

CAMARÓN TIGRE O CAMARÓN GIGANTE ASIÁTICO

El Penaeus monodon, conocido como camarón tigre o camarón gigante asiático, fue confirmado oficialmente por el MAGA en 2026 tras capturas registradas en el Caribe guatemalteco, especialmente en Izabal. Aunque la especie ya había sido reportada en otros países del Atlántico occidental desde años anteriores, su detección formal en Guatemala es reciente y se dio tras procesos de verificación técnica realizados por personal especializado.

Originario del Indo-Pacífico, este crustáceo es considerado invasor por su rápida adaptación, crecimiento acelerado y capacidad de competir con camarones nativos. Técnicamente, puede alterar dinámicas ecológicas en los fondos marinos y generar presión sobre las pesquerías locales, lo que encendió alertas en las comunidades costeras tras su confirmación en aguas nacionales.

Confirman presencia de camarón tigre en el Caribe de Guatemala

PEZ LEÓN O PEZ ESCORPIÓN ROJO

El Pterois volitans, conocido como pez león o pez escorpión rojo, comenzó a expandirse por el Caribe a partir de la década de 2000, y su presencia en aguas guatemaltecas fue documentada años después como parte de esa invasión regional. En Guatemala se le ha observado principalmente en el Caribe, incluyendo zonas cercanas a arrecifes y áreas protegidas.

Se trata de un depredador altamente eficiente que consume peces juveniles y otros organismos arrecifales, lo que reduce la biodiversidad y altera el equilibrio ecológico. Su reproducción constante y la ausencia de depredadores naturales en la región han facilitado su establecimiento, convirtiéndolo en una de las especies marinas invasoras más preocupantes en el país.

TILAPIA DEL NILO O TILAPIA AFRICANA

La Oreochromis niloticus, conocida como tilapia del Nilo o tilapia africana, fue introducida en Guatemala desde la segunda mitad del siglo XX con fines de acuicultura y seguridad alimentaria. Con el paso de los años, escapes y liberaciones accidentales permitieron su establecimiento en lagos y ríos, situación que en la última década ha sido objeto de mayor monitoreo institucional.

Aunque su cultivo es clave para la producción nacional, fuera de ambientes controlados puede competir con especies nativas por alimento y espacio. Técnicamente, su presencia en ecosistemas naturales puede modificar la estructura de comunidades acuáticas y afectar especies endémicas, lo que ha motivado evaluaciones constantes en cuerpos de agua como el Lago de Atitlán y el Lago de Izabal.

BAGRE ARMADO O PEZ DIABLO

El bagre armado del género Pterygoplichthys es conocido popularmente como pez diablo, pez limpiafondos o pleco. Su presencia en Centroamérica se asocia a liberaciones desde acuarios domésticos o escapes, y en Guatemala comenzó a registrarse en la década de 2010 en distintos sistemas de agua dulce.

Este pez se caracteriza por su resistencia y capacidad de adaptación a condiciones adversas. Al alimentarse removiendo sedimentos, puede alterar los fondos de ríos y lagunas, afectando hábitats donde se reproducen especies nativas. Además, su rápida reproducción dificulta su control una vez que se establece.

GUAPOTE JAGUAR O MOJARRA TIGRE

El Parachromis managuensis, conocido como guapote jaguar o mojarra tigre, es un pez depredador originario de otras zonas de Centroamérica que fue introducido en distintas regiones con fines de pesca deportiva. En Guatemala, su presencia fuera de su rango natural comenzó a documentarse hace varios años, aunque en la última década se ha observado mayor seguimiento técnico.

Al ser un depredador territorial, puede ejercer presión sobre peces nativos al competir por alimento y espacio, especialmente en ecosistemas cerrados. Su introducción responde principalmente a actividades humanas, y su impacto depende de la densidad poblacional que alcance en cada cuerpo de agua.

UN DESAFÍO DE GESTIÓN AMBIENTAL

La recopilación de estos casos evidencia que Guatemala enfrenta un fenómeno asociado tanto a introducciones históricas como a detecciones recientes. El MAGA ha señalado que el monitoreo constante, la recopilación de datos en campo y la coordinación con pescadores son herramientas clave para evaluar el alcance de estas invasiones.

En conjunto, estas especies representan un reto para la biodiversidad acuática y la sostenibilidad pesquera. La información técnica disponible permite dimensionar el impacto potencial y subraya la importancia de fortalecer mecanismos de prevención, control y educación ambiental para evitar nuevas introducciones en el futuro.

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