
Guatemala recibe su primer pago millonario del Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPF) del Banco Mundial por la reducción de 4.84 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (tCO₂e).
Esto fue anunciado en noviembre por el BM y el último día de diciembre 2025 lo confirmó el gobierno de Guatemala.
Según lo detallado por el gobierno de Guatemala, el país recibe Q175.4 millones, los cuales serán destinados a 1 mil 015 proyectos. Con esto se esperaría fortalecer la preservación de bosques y beneficiar a 230 guatemaltecos.
Por su parte, el BM explica que este resultado proviene del programa jurisdiccional de carbono forestal de Guatemala, el cual abarca el 92% del territorio nacional.
Asimismo, el BM explica que dado que se trata de un pago basado en resultados, este se distribuirá mediante un Plan de Distribución de Beneficios inclusivo que apoya a las partes interesadas (incluidos numerosos pequeños productores y sus familias) que participan en la protección forestal, la reforestación, la restauración y la agroforestería.
Además, indica que «el plan prioriza las actividades con pueblos indígenas, mujeres y grupos vulnerables que desempeñan un papel fundamental en la gestión de los bosques, el agua y la biodiversidad del país».

PROGRAMA FORESTAL
El BM refiere que «el programa forestal de Guatemala se basa en más de 25 años de inversión nacional en la protección de los recursos naturales y en modelos de cogestión entre las comunidades y el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP)». También se integran proyectos REDD+ comunitarios.
Según el BM, «además de la reducción de emisiones, el programa genera importantes beneficios sociales y ambientales. Sus actividades han creado más de 50 mil empleos hasta la fecha, con potencial para generar más empleos a medida que se implementan las inversiones para la distribución de beneficios».
En octubre de 2021, Guatemala y el BM firmaron un acuerdo de US$52.5 millones para reducir las emisiones de carbono y conservar los bosques.
En esa fecha se acordó el Pago por Reducción de Emisiones (ERPA, por sus siglas en inglés) para reducir 10.5 millones de toneladas de emisiones de carbono hasta 2025.
Una de las motivaciones que impulsan este proyecto es por las cifras ofrecidas en 2021 cuando se encontró que cerca del 35% de la superficie total de Guatemala está cubierta de bosques, un porcentaje menor al 50% de 1950.
«Se han talado bosques principalmente para uso agrícola, ganadería y asentamientos urbanos. Los incendios forestales, las plagas y enfermedades y la tala ilegal también amenazan los bosques de Guatemala, al igual que condiciones socioeconómicas y culturales subyacentes, así como barreras y debilidades institucionales y productivas» explicó el BM.








