Lo que parece un mar tranquilo puede esconder una trampa mortal en distintas playas del país, los llamados alfaques, corrientes fuertes capaces de arrastrar a una persona en segundos, representan un riesgo silencioso para bañistas y turistas.
Durante temporadas de alta afluencia, como la Semana Santa, el peligro aumenta debido a que decenas de personas ingresan al mar sin conocer que bajo la superficie pueden formarse corrientes que no se ven, no hacen ruido y no dan margen de reacción.
UN PELIGRO SILENCIOSO
De acuerdo con el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh), los alfaques, también conocidos como corrientes de retorno, son flujos de agua canalizados que se mueven desde la orilla hacia el mar.
Estas corrientes se forman en zonas donde se interrumpen los bancos de arena, así como cerca de escolleras y malecones. Teniendo como principal diferencia que las olas no golpean sino que arrastran con tal intensidad que incluso nadadores con experiencia pueden perder el control en cuestión de segundos.
Según la institución, estas corrientes pueden presentarse a diario en playas con oleaje e incluso en grandes lagos.
No obstante, el peligro radica en que su velocidad puede variar repentinamente. Datos del Insivumeh apuntan a que, en promedio, se desplazan entre 0.3 y 0.6 metros por segundo, pero pueden alcanzar hasta 2.5 m/s, lo que podría superar la velocidad de un nadador olímpico.
Es importante mencionar que estas corrientes pueden ser angostas o superar los 45 metros de ancho, y aunque en algunos casos se disipan cerca de la rompiente, también pueden extenderse mar adentro por varios metros.
REACCIONAR MAL PUEDE SER MORTAL
Uno de los mayores riesgos ocurre cuando la persona intenta nadar directamente hacia la orilla. El esfuerzo contra la corriente provoca un agotamiento rápido, reduciendo las posibilidades de salir con vida.
El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) advierte que estas corrientes son una de las principales causas de fallecimiento por ahogamiento, ya que pueden arrastrar a una persona hasta 500 metros mar adentro.
Solo en 2025, el IGSS reportó 786 rescates durante la Semana Santa. En ese período, más de 560 mil veraneantes fueron protegidos por 150 elementos del Cuerpo de Salvamento en 15 playas y balnearios a nivel nacional.
Asimismo, destacó que los rescates de riesgo corresponden a personas que estaban en en peligro de ahogarse, mientras que los preventivos se realizaron cuando los salvavidas detectaron peligro y alertaron a los bañistas mediante silbatos para que salieran del agua.
Cómo identificar un alfaque y qué hacer en caso de ser víctima de uno
CÓMO IDENTIFICAR UN ALFAQUE
Algunos indicios que pueden alertar sobre la presencia de estas corrientes son:
- Una franja de agua agitada o revuelta
- Cambio de color en el agua (más oscura o amarillenta)
- Líneas de espuma, algas o residuos que se mueven mar adentro
- Cambios en el patrón del oleaje
RECOMENDACIONES SI ES ARRASTRADO POR UN ALFAQUE
- Mantener la calma
- No luchar contra la corriente
- Nadar en dirección paralela a la orilla
- Una vez fuera, avanzar en diagonal hacia la playa
- Si no logra salir, mantenerse a flote y pedir auxilio
Autoridades han vinculado los alfaques con incidentes graves en distintas playas del país. Ante esto, se han implementado acciones como el Programa Municipal Playas Seguras, que incluye puestos de control y orientación para visitantes.
En playas como El Paredón, Los Pinos, La Empalizada, Rama Blanca y La Laguna, así como en destinos como Las Lisas, Champerico, El Semillero, Panajachel y Amatitlán, se mantiene presencia de salvavidas que orientan sobre zonas seguras, así como el uso de los banderines, que funcionan como una alerta directa para los bañistas.
- Rojo: peligro por alfaques
- Amarillo: precaución
- Verde: zona segura
Un aspecto clave es que la ausencia de banderas también implica que no hay presencia de salvavidas.
Los alfaques no siempre dan señales evidentes. Por ello, especialistas insisten en no confiarse y seguir las indicaciones de seguridad en todo momento.








