
Este domingo 5 de abril falleció monseñor Mario Enrique Ríos Montt, obispo auxiliar emérito de la Arquidiócesis de Santiago de Guatemala, informaron autoridades eclesiales.
Ríos Montt compartía lazos sanguíneos con el expresidente de facto y acusado por genocidio, el general José Efraín Ríos Montt.
Ambos fallecieron en Semana Santa y, coincidentemente, un Domingo de Resurrección. El exjefe de Estado murió el 1 de abril de 2018.
El deceso de monseñor Ríos fue confirmado por el Arzobispado de Guatemala, que se unió en oración por su eterno descanso, expresando las más sinceras condolencias a la familia, a la Congregación de la Misión, amigos y a la iglesia.
Con 94 años, falleció este domingo 5 de abril, un año después de haber cumplido su 51 aniversario de ordenación episcopal y a semanas de haber cumplido años. Nació en Huehuetenango el 13 de marzo de 1932, estudió con los religiosos paulinos y fue ordenado presbítero el 12 de julio de 1959, según compartió la Parroquia Nuestra Señora de los Remedios.

Fue nombrado obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santiago de Guatemala en 1987 y ejerció el cargo de vicario de pastoral en la Oficina de Derechos Humanos de la Arquidiócesis. Además, fue nombrado administrador apostólico del Vicariato de Izabal.
Por aparte, el hermano del obispo ahora fallecido vivió hasta los 91 años.
En mayo de 1998, monseñor Ríos asumió como vicario pastoral de la misma y director de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHAG) a monseñor Juan José Gerardi Conedera, quien fue asesinado a finales de abril de ese año, días después de haber presentado el informe Guatemala Nunca Más, que documentó miles de violaciones de derechos humanos cometidos durante el conflicto armado interno.
Como responsable de la ODHAG, Mario Enrique Ríos Montt asumió la tarea de proseguir los trabajos del Proyecto Interdiocesano de Recuperación de la Memoria Histórica (REMHI) sobre la investigación y esclarecimiento de los crímenes políticos de la guerra civil, donde se incluyó el periodo en que su hermano gobrernó el país tras un golpe de Estado, entre 1982 y 1983.







