
Los diputados del Congreso de la República tenían en sus manos la elección de magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE), pero pasaron horas, antes de que los consensos se concretaran en votos.
Despues de ocho horas concluiría la plenaria para elegir a magistrados, tanto titulares como suplentes, aunque la mitad de la jornada dependió de las negociaciones entre los diputados para alcanzar consensos y definir la nómina de 10 togados selecciones.
Diputados entraban y salían del pleno a la espera del mensaje de los jefes de Bloque, quienes estuvieron reunidos fuera de un hemiciclo que no lograba superar el quorum de 81 curules. Eran necesarios 107 para poder avanzar con los tres puntos de la plenaria.

Congreso elige a magistrados del TSE para el período 2026-2032
LAS NEGOCIACIONES
Las negociaciones —de casi cuatro horas— atrasaron una prórroga de urgencia nacional que el presidente Luis Contreras e integrantes de Cabal habían prometido respaldar a transportistas. También la primera lectura de la Ley Antilavado, una de las exigencias que el Organismo Ejecutivo le ha hecho a este Congreso.
Samuel Pérez, de la facción oficialista Raíces, ingresaba a la oficina de la Presidencia del Legislativo, alternando con el jefe de Cabal, Luis Aguirre. Esto en una misma oficina donde también habrían buscado negociar los diputados de la UNE.
No solo Teresita de León y Sergio Enríquez de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), algunos de Voluntad, Oportunidad y Solidaridad (VOS) también.
Los diputados querían elegir a los magistrados del Tribunal Supremo Electoral, pero ninguno de los bloques en el Congreso era autónomo o independiente de votos para elegir a los togados por sí solos, era necesaria una mayoría califica, es decir, dos terceras partes de los votantes.
La oposición no superaba los 100 votos, tomando en cuenta a Vamos con 39 escaños y a la UNE con 28; no obstante, la alianza oficialista ha contado con menos votos.
No fue sino hasta cerca de media jornada que algunos jefes de bancada comenzaron a dar señales que el cabildeo podría tener éxito y que fue muy distinto al que ocurrió para magistrados ante la Corte de Constitucionalidad (CC).
Sería por medio de «cuotas» que los diputados lograrían consensos, según coincidieron algunos legisladores consultados por La Hora. «Un 55-45» como luego lo explicó en una conversación separada el diputado oficialista Raúl Barrera.
Algunos serían impulsados por la UNE, otros por Valor, unos de Vamos y otros de la alianza oficialista, así entonces quedarían distribuidas las «cuotas» para cada bancada.

LAS VOTACIONES
Fue entonces cuando los números comenzaron a subir y llegaron primero a 100 diputados presentes y las figuras que negociaron traeríanlos nombres acordados que conformarían el nuevo tribunal. «Querían una votación ordenada y con acuerdos», afirmó el líder de la UNE, Inés Castillo.
La Hora se acercó a algunos legisladores, quienes se abrieron a compartir los primeros nombres que, en efecto, contaron con los votos suficientes, y algunos que aún se encontraban con alguna probabilidad.
Casi seis horas despuoés de la prevista para la elección, la Junta Directiva comenzó directo con la lista de 20 aspirantes. Leían los nombres, votaban, primero por titulares y luego los restantes suplentes.
Mario Alexander Velásquez Pérez, Roberto Estuardo Morales Gómez, Rosa Mariella Josabeth Rivera Acevedo, Karin Virginia Romero Figueroa y Quelvin Otoniel Jiménez Villalta, los ungidos por los diputados, todos con al menos 130 votos y dos ellas electas por unanimidad.
Luego el turno de los suplentes: Giovanni Francisco Soto Santos, Joaquín Rodrigo Flores Guzmán, Francisco Javier Puac Choz, Sergio Amadeo Pineda Castañeda y Alfredo Skinner-Klée Arenales, el segundo de ellos también fue electo por unanimidad.
Hoy no habían votos razonados para estar en contra, ya las negociaciones habían tenido su lugar. Un cambio abismal de la forma en la que escogieron la Corte de Constitucionalidad.
Celebraban después de cada nombre que sí estaba en la lista final, específicamente los legisladores de Vamos, encabezados por Allan Rodríguez. Ellos aplaudían incluso antes de que terminara el cronómetro de 1 minuto 30 segundos. Hoy se habrían distribuido los partidistas a los que deben velar por el partidismo en las elecciones generales.








