
La Policía Nacional Civil (PNC) reportó la ubicación y expulsión de un presunto integrante de la Mara Salvatrucha que, según las autoridades, operaba en la frontera entre Guatemala y México con fines de reclutamiento y control territorial.
El detenido fue identificado como Óscar Ernesto Martínez Mendoza, alias “Neto”, de nacionalidad salvadoreña, a quien investigadores de la División Nacional contra el Desarrollo Criminal de las Pandillas (Dipanda) localizaron en la zona 1 de Santa Cruz Barillas, Huehuetenango.
De acuerdo con la versión oficial, el hombre ostentaba el rango de “homeboy” —palabrero de calle— dentro de la estructura criminal en El Salvador.
Según la PNC, Martínez Mendoza habría sido enviado desde su país para reclutar nuevos integrantes y reforzar la presencia de la organización en un punto estratégico: la franja fronteriza entre Guatemala y México, utilizada históricamente para el tránsito irregular de personas y mercancías.
EXPULSADO DEL PAÍS
Las autoridades guatemaltecas indicaron que el salvadoreño permanecía de forma irregular en el país, por lo que procedieron a su expulsión inmediata. Fue trasladado hacia la frontera de San Cristóbal, en Jutiapa, donde se realizaron los trámites migratorios correspondientes y quedó a disposición de agentes de la Policía Nacional Civil de El Salvador.
Además, Martínez Mendoza era requerido por la justicia salvadoreña. Sobre él pesaba una orden de captura emitida el 31 de enero de 2024 por un juzgado del departamento de La Unión, por los delitos de tráfico ilícito de carácter internacional y asesinato, según detalló la PNC.
El caso se enmarca en una serie de acciones recientes contra ciudadanos salvadoreños vinculados a estructuras criminales. De acuerdo con datos oficiales, entre enero y la fecha, las fuerzas de seguridad han ubicado a 36 salvadoreños en territorio guatemalteco: 21 han sido expulsados y 15 permanecen en prisión por distintos delitos.
La PNC sostiene que estos operativos buscan contener la expansión de pandillas transnacionales en zonas fronterizas, donde la débil presencia estatal y la movilidad constante favorecen su reconfiguración.







