una carroza de la Huelga de Dolores
El hijo del "Sordo" Barnoya ofreció una entrevista a La Hora, en la que habló de la Huelga de Dolores. Foto Daniel Ramírez

Mientras las carrozas y comparsas de la tradicional Huelga de Dolores recorrían el centro histórico de la Ciudad de Guatemala el pasado viernes 27 de marzo, Joaquín Barnoya, egresado de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) y también ministro de Salud, repasó la historia de la huelga, recordó el legado de su padre y su abuelo mientras analizó la situación actual de la universidad pública, en una entrevista para La Hora. 

Barnoya, quien completó estudios de maestría y posdoctorado en la Escuela de Salud Pública de Harvard, es hijo de José “El Sordo” Barnoya, médico, escritor y referente del movimiento estudiantil en la Usac, y nieto de Joaquín Barnoya, coautor de “La Chalana”, canción emblemática del estudiantado sancarlista.

“Esto es de familia: primero mi abuelo, luego mi papá. Yo estuve involucrado un par de años mientras estudiaba Medicina, en el comité de la Facultad”, recuerda Barnoya. “Desde niño asistía a la huelga. Siempre fue una tradición en la familia”, dice con orgullo.

La Huelga de Dolores es una tradicional manifestación estudiantil universitaria en Guatemala, celebrada el Viernes de Dolores antes de Semana Santa. Fundada en 1898, es una protesta burlesca ("Desfile Bufo") que utiliza sátira, carrozas y la canción "La Chalana" para criticar a gobiernos y denunciar injusticias sociales, siendo declarada Patrimonio Cultural Intangible de la Nación.
Fundada en 1898, la Huelga de Dolores es una protesta burlesca que utiliza sátira, carrozas y comparsas para criticar a los gobiernos y denunciar injusticias sociales, siendo declarada Patrimonio Cultural Intangible de la Nación. Foto La Hora: Daniel Ramírez.

Barnoya subraya que su padre era crítico de los cambios del movimiento huelguero. “Él veía en la huelga primero a la Universidad y después al país. Hoy la huelga sigue siendo importante, pero debería ejercer su crítica hacia la universidad, no solo hacia afuera”, afirma y refuerza esa idea: “la Usac está en riesgo y la Huelga debe ser crítica”

EL PODER DEL RUIDO Y SILENCIO DE LA USAC

Pero Barnoya no solo rememora. Critica con dureza la situación de la USAC bajo la administración de Walter Mazariegos, señalado por diversas agrupaciones estudiantiles de haber llegado al rectorado mediante un proceso fraudulento y sancionado por Estados Unidos por ello. 

“Nunca la universidad había estado en estas condiciones. Literalmente se están violando los procesos democráticos en la elección del rector. La huelga debería ser un ente crítico, pero también está corrompida, al igual que la universidad”, asegura.

Barnoya advierte sobre la influencia política de la Usac. “Tiene enorme injerencia en la política y en el funcionamiento del país: nombra jueces, tiene influencia en el seguro social y ocupa puestos en el Estado. La crítica debe ser hacia dentro, para rescatar la universidad y fortalecer el movimiento estudiantil”.

Manifestaciones incrementan su presencia en elecciones a magistrados de la CC por la Usac.
Integrantes del comité de Huelga de la Usac realizaron manifestaciones frente al centro de votación para la elección de magistrados de la CC. Foto La Hora: Daniel Ramírez

“Sí, necesitamos estudiantes críticos en general, no solo de la universidad pública. Hoy, por ejemplo, en la huelga participan también jóvenes de la Landívar y Del Valle, no únicamente de la Universidad de San Carlos. Es cierto que la huelga nació en la Usac, y que cuando comenzó en 1898 solo existía esta universidad. Pero en la actualidad, la necesidad de estudiantes críticos se extiende a todo el país, y debemos fomentarla en todas las instituciones educativas”, dijo.

Para Barnoya, la huelga representa más que una tradición: “Es un espacio de denuncia y jolgorio, un carnaval con crítica y sátira al gobierno de turno y a la sociedad. La huelga refleja la capacidad de la sociedad de reírse de sus problemas mientras ventila sus frustraciones”.

LA EXCOMUNIÓN DE SU PADRE

El hijo del «Sordo» Barnoya rememora cómo su padre vivía el evento: “Para él, el año comenzaba y terminaba con el viernes de Dolores. Era un día especial, un espacio abierto de democracia y expresión. Y mantenía viva la tradición familiar con los premios que instauró: el ‘Joaquín La Chinche Barnoya’ a la mejor carroza y el ‘José El Sordo Barnoya’ a la mejor comparsa, que yo sigo donando cada año”.

Cuando se le pregunta sobre recuerdos con su padre durante la Huelga de Dolores, Barnoya ríe y revive un episodio inolvidable: la excomunión de su padre en 1958. “Leyeron una especie de “Te Deum” en la esquina del Palacio Nacional, comenzando con un ‘Padre nuestro que estás en Washington’ y terminando con ‘Vilipendiado sea tu nombre, Carlos Castillo Armas. Amén’. Había unas 6 mil personas en el parque. Mi papá estaba encapuchado, se quitó la capucha al regresar a casa, y allí lo esperaban mi abuelo Joaquín y mi abuela Margarita”.

Homenaje póstumo a José el Sordo Barnoya García médico , cirujano, urólogo, ex catedrático de la Usac, columnista, escritor, y figura emblemática de la Huelga de Dolores, quien falleció el 7 de noviembre pasado.
Homenaje póstumo a José «el Sordo» Barnoya García, médico, cirujano, urólogo, catedrático de la Usac, columnista, escritor, quien falleció el 7 de noviembre de 2021. Foto La Hora: Usac.

Recuerda cómo su abuelo lo recibió con una mezcla de enojo y humor: “¿Cómo sos de baboso? ¡Te acaban de descomulgar!”. Su padre le preguntó confundido: “¿Qué hice?” Mi abuelo le aseguró que su voz había sido reconocida, y que había sido descomulgado por el arzobispo. Mi abuela, profundamente católica, fue víctima de un pequeño arrebato: le dio un empujón, pero todo quedó en risas al final.

Con el tiempo, la situación se resolvió con Monseñor Quesada Toruño, quien le devolvió la comunión y le dijo: “No te preocupes, Chepe, ya todo está en orden. Te irás al cielo”. Aun así, la huelga era sagrada para su padre. “Mi padre era un ícono de la Huelga de Dolores”, concluye Barnoya. 

UNIDAD ESTUDIANTIL 

Barnoya insiste en la necesidad de unidad estudiantil: “Ahora más que nunca se necesita que los estudiantes discutan cómo rescatar la Usac. Es la única universidad pública del país, y su pérdida tendría un enorme costo social y académico. La huelga seguirá existiendo, pero debe acompañar la recuperación de la universidad y fortalecer la crítica constructiva de los estudiantes”.

El hijo del «Sordo» Barnoya concluye con un mensaje de esperanza: “Sigue siendo una expresión popular, un espacio de crítica. Espero que poco a poco se rescate la universidad y que todos, universidades privadas, profesionales y sociedad civil, nos interesemos por los procesos democráticos del país”.

Diego España
Periodista en la sección de Investigación de La Hora, especializado en el sector justicia, política y derechos humanos. Antes cubrió la fuente del Organismo Judicial. Se formó en Periodismo en la Universidad de San Carlos de Guatemala y cursa una maestría en Comunicación, Gobierno y Gestión Pública. Fue becario de la International Women's Media Foundation (IWMF) y los Ciclos de Actualización para Periodistas (CAP).
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