
La elección que debía ser un ejercicio de pluralidad municipal terminó convertida en una proclamación exprés. Este sábado, en medio de gritos, forcejeos, micrófonos arrebatados y acusaciones de fraude, Sebastián Siero, alcalde de Santa Catarina Pinula y secretario general del Partido Unionista, fue reelecto como presidente de la Asociación Nacional de Municipalidades (Anam) para el período 2026–2027.
Su continuidad al frente de la entidad no fue producto de una votación abierta entre planillas rivales, sino del triunfo de una sola candidatura admitida por la comisión electoral de la Anam. La planilla de Siero contó con el respaldo mayoritario de alcaldes electos por UNE, Vamos y el propio Unionista, según confirmaron fuentes municipales y legislativas consultadas por La Hora. Del otro lado quedaron fuera dos contendientes: Enrique Arredondo, alcalde de Nueva Santa Rosa, y Juan Carlos Pellecer, de San Juan Sacatepéquez, quienes denunciaron haber sido excluidos irregularmente.
La asamblea comenzó con tensión acumulada desde días atrás. Los alcaldes llegaron al salón con expectativas distintas: algunos confiaban en una elección competitiva; otros ya daban por hecho que el resultado estaba cerrado. Cuando la comisión electoral anunció que solo la planilla de Siero había sido aceptada, el ambiente se quebró.
SEÑALAN BLOQUEOS EN ELECCIÓN
Arredondo insistió ante la prensa que su documentación fue presentada a tiempo e incluso llevó papelería adicional minutos antes del evento. Pellecer, visiblemente molesto, subió a la tarima y arrebató el micrófono para denunciar que “las elecciones estaban amañadas”. Anunció que recurrirá a amparos por presunto incumplimiento de los estatutos. Varios alcaldes lo respaldaron con aplausos; otros lo abuchearon. Hubo empujones y gritos cruzados. En cuestión de minutos, Siero fue proclamado presidente.
El alcalde reelecto defendió el procedimiento. Aseguró que sus rivales tuvieron casi un mes para conformar sus planillas y que intentaron hacerlo “a último momento”, acompañando su entrega con una prórroga que no fue aceptada. “Lo que no hicieron en un mes no lo iban a hacer en dos minutos. Aquí se aplicaron los estatutos”, dijo ante los presentes. También justificó la tensión como resultado de “actitudes de prepotencia” de algunos jefes ediles.

Pero las críticas no se limitaron a la exclusión de candidaturas. Pellecer denunció que el acceso a medios de comunicación y observadores fue restringido, que alcaldes simpatizantes de otras planillas no fueron acreditados y que el proceso se resolvió a puerta cerrada. “Se cerraron, se abrazaron y proclamaron un resultado. Así no se fortalece el municipalismo”, afirmó.
Única planilla impone a Siero en la Anam en medio de alegata de otros candidatos
La Hora intentó, sin éxito, obtener la versión de los protagonistas de la elección. Este medio realizó llamadas telefónicas y envió mensajes vía WhatsApp tanto al alcalde reelecto como a Arredondo para conocer su postura sobre el proceso y las críticas formuladas en su contra; sin embargo, hasta el cierre de esta edición ninguno de los dos respondió ni devolvió las comunicaciones.
RESULTADO PRESAGIADO
El choque de este 31 de enero no surgió de la nada. Dos días antes, la pugna entre Siero y Arredondo ya dominaba la conversación municipal. Arredondo denunció maniobras para inhabilitarlo mediante un supuesto nombramiento irregular como presidente departamental —figura que, según los estatutos, le habría impedido competir—. Siero negó la acusación y sostuvo que las elecciones departamentales se realizaron conforme a las reglas históricas de la Anam.
En paralelo, circularon convocatorias a reuniones políticas previas a la votación: una con diputados del partido Cabal, encabezada por Luis Aguirre, y otra en el Palacio Nacional atribuida al presidente Bernardo Arévalo. Siero acusó al Ejecutivo de presionar a alcaldes para favorecer a Arredondo a cambio de proyectos y recursos. Presidencia negó cualquier chantaje, aunque reiteró que le conviene “trabajar con una Anam dispuesta a coordinar con el Gobierno”.
ANAM COMO ACTOR DE PODER
Más allá del episodio de los días anteriores, la disputa reveló lo que hoy es la Anam: un actor clave de poder territorial. No es solo una asociación gremial; influye en transferencias municipales, negocia con el Ejecutivo, articula posiciones frente al Congreso y se ha convertido en plataforma política rumbo a las elecciones de 2027. Por eso la pelea sería tan áspera.
Para el politólogo Renzo Rosal, la escena de este sábado confirma una deriva preocupante del municipalismo guatemalteco. En su análisis, la Anam “se ha degradado y desnaturalizado”, al pasar de ser un espacio de defensa de los intereses locales a un órgano dominado por agendas opacas y altamente politizadas. Rosal sostiene que durante las últimas dos décadas los gobiernos han usado la Anam como mecanismo de cooptación de alcaldes, lo que explica buena parte de su deterioro institucional.
Sobre Siero, considera que representa la continuidad del clientelismo municipal y la hegemonía territorial del Unionismo, concentrada en la ciudad capital y Santa Catarina Pinula. Recuerda además que el propio presidente Arévalo respaldó personalmente a Siero en su elección anterior, lo que vuelve paradójico que hoy el alcalde reelecto acuse al Ejecutivo de las prácticas de las que dos años atrás “se benefició”.
Rosal no absuelve a los otros contendientes. Sin embargo, advierte que la exclusión de Arredondo y la elección de planilla única constituyeron un procedimiento antidemocrático que eliminó cualquier expresión de disenso interno.

Según el politólogo, la Anam que emerge de esta asamblea se perfila como un actor de oposición al Ejecutivo, dispuesto a confrontarlo y a utilizar sus alianzas con diputados distritales como palanca de presión política. Dado que la junta directiva ahora es bianual y no anual, su gestión tendrá un marcado tinte electoral hacia 2027.
Al cierre de la jornada, Siero celebró su reelección rodeado de aliados, mientras Arredondo y Pellecer abandonaron el recinto anunciando acciones legales. La asamblea terminó con un ganador formal, pero abrió una fractura profunda dentro del municipalismo: una Anam alineada con UNE, Vamos y el Unionista, y un bloque de alcaldes inconformes que promete judicializar el proceso y mantener viva la disputa política.







