
El Museo de Arte Colonial de Antigua Guatemala fue clausurado el pasado 13 de enero, y 192 piezas que allí se encontraban expuestas fueron trasladadas a la ciudad capital, por ser objeto de investigación tras operativos del Ministerio Público (MP) a raíz de una denuncia presentada por las malas condiciones de las instalaciones.
El MP señaló que «el inmueble fue devuelto a su propietario original», es decir, a la Municipalidad de Antigua Guatemala, con lo que termina la cesión temporal otorgada al Ministerio de Cultura y Deportes (MCD) desde 2007.
El museo albergaba un total de 198 piezas, sin embargo, seis de esas obras no pudieron ser trasladadas debido a sus dimensiones, y el MP decidió dejarlas dentro del inmueble, bajo su resguardo y de la Policía Nacional Civil (PNC).
Ante esto, la restauradora guatemalteca Michelle Belloso, especialista en conservación de bienes muebles y quien ha sido encargada de proyectos de restauración de las pinturas de Tomás de Merlo, del Museo de Arte Colonial, cuestionó el accionar del MP, así como del Ministerio, que en un comunicado se deslindó de toda responsabilidad sobre las obras.
Belloso, que cuenta con 14 años de experiencia en restauración e imaginería, expresó que esta medida deja desprotegidas las piezas históricas y que la postura del MCD evidencia una falta de responsabilidad social y compromiso con la memoria histórica del país. “El patrimonio nacional no es de las autoridades, es de todo el país”, remarcó.
MP por clausura de Museo de Arte Colonial: «el inmueble fue devuelto a su propietario original»
EDIFICIO SIN CONDICIONES PARA RESGUARDAR PATRIMONIO
La Hora conversó con Belloso para conocer acerca de la condición del museo, así como de las obras allí expuestas, y señaló que el inmueble arrastra desde hace décadas deficiencias serias en infraestructura y mantenimiento.
“Es un edificio patrimonial tipo A que necesitaba atenciones emergentes desde hace años. Tenía filtraciones de agua, problemas estructurales y un mantenimiento muy limitado”, explicó.
Belloso aclaró que trabajó cerca de tres años dentro del museo, tiempo en el que fue testigo de las carencias materiales y de personal, según relató.
“La Dirección General de Patrimonio Cultural y Natural y la Dirección de Museos tienen recursos muy limitados y poco personal. No hay una estructura sostenible para un edificio que requiere tanto mantenimiento”, mencionó.
A esto añadió la complejidad administrativa entre la municipalidad antigüeña, el Consejo Nacional para la Protección de Antigua Guatemala (CNPAG) y el MCD, que dijo tienen injerencia sobre el inmueble.
“Para reparar una ventana o hacer un evento se requiere un proceso burocrático enorme. Así es imposible dar mantenimiento oportuno”, explicó la restauradora.
Tras el cierre del museo y la devolución del inmueble a la municipalidad, Belloso advirtió que no existe claridad sobre dónde ni cómo se resguardarán las piezas.
“No hay un plan de contención. No se está viendo a futuro. No es solo ‘cierro el museo y recupero el edificio’. ¿Qué va a pasar con las obras?”, expresó.
EN ABANDONO: SIN RESPONSABLES Y EN RIESGO DE DAÑOS
El aspecto que más alarmó a la restauradora es que la cartera de Cultura haya expresado en un comunicado que se deslinda de la responsabilidad de lo que suceda con las obras, y en especial con las pinturas del artista antigüeño Tomás de Merlo (1694–1739).
“Que el ministerio diga que no se hace responsable de lo que les pase a las piezas es gravísimo. Las están dejando a la merced de algo que no tiene sustento”, afirmó, añadiendo que el resguardo del MP y de la PNC no es suficiente.
Al respecto, remarcó que el MP no cuenta con personal capacitado para la conservación, manipulación o mantenimiento de obras de esta naturaleza. “El MP no tiene las calidades para custodiar y atender esto», dijo.
Reconoció que el Centro de Restauración de Bienes Muebles (Cerebiem) podría intervenir, sin embargo, esta dependencia tampoco tiene personal suficiente ni especializado para un trabajo de dicha magnitud, tomando en cuenta que son cerca de 200 piezas.
#Comunicado | Informamos a la población:#AlPuebloDignoSeLeResponde pic.twitter.com/C7iRSEQVts
— Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala (@McdGuate) January 13, 2026
En cuanto a las seis pinturas que fueron dejadas en el museo, recordó que en años anteriores hubo cortocircuitos, filtraciones de agua y fallas en la seguridad, por lo que cuestionó «¿Qué va a hacer el personal del MP si se filtra agua o hay un corto circuito? Las piezas ya venían en decadencia y ahora el riesgo es mayor».
Según ella, ninguna autoridad está asumiendo las consecuencias de lo que suceda con las pinturas de Tomás de Merlo, así como con las que ya fueron trasladadas a la capital, que no cuentan con un lugar adecuado de resguardo. «Es una pérdida nacional en potencia», dijo.
TOMÁS DE MERLO: COLECCIÓN EN PELIGRO
Belloso comentó que dedicó varios años a la restauración de las pinturas de Tomás de Merlo, quien es uno de los artistas guatemaltecos más importantes de la época colonial.
Explicó que la serie de pinturas de «La Pasión de Cristo», que son de gran formato, es única en Guatemala. «No hay pinturas hechas por un guatemalteco que tengan esas dimensiones. Son piezas irrepetibles”, reconoció.
En este contexto, recordó que en 2014 seis obras de esta colección fueron robadas de la ermita de El Calvario, en Antigua Guatemala, de las cuales solo una ha podido ser recuperada, en 2023.
“Si el ministerio no hubiese tenido esas cinco pinturas que estaban en el museo, Guatemala se hubiera quedado sin la serie más grande de la época colonial”, expresó, respecto de las otras obras que comprenden la colección que estaban separadas de las expuestas en El Calvario.
Ante esto, dijo que es «indignante» que las propias autoridades dejen desprotegidas las obras que aún se conservan, desde la apertura del museo en 1936.
“Parte de la responsabilidad del ministerio es mantenerlas unidas. Es lo poco que queda de Tomás de Merlo”, recalcó.
Las cinco obras de Tomás de Merlo que se encontraban en el museo son:
- San Salvador de la Horta, de 2.87 m x 2.48 m.
- Jesús Ante Pilatos, de 2.57 m x 5.22 m.
- Jesús ante Herodes, de 2.63 m x 6.55 m.
- El encuentro de Jesús con la Virgen María, de 2.63 m x 6.42 m (restaurado en el 2023).
- San Ignacio de Loyola, de 2.03 m x 1.68 m.
La sexta pintura que forma parte de las que fueron dejadas en las instalaciones del museo es «La Fuente de la Divina Gracia», de un autor desconocido.
POCO PROFESIONALISMO Y FALTA DE PROTOCOLOS
Belloso cuestionó la forma en que se ejecutó el operativo y el traslado de las casi 200 piezas. “Esto es una emergencia. Si no tienes personal capacitado, puedes llamar a expertos. No hacerlo es falta de voluntad”, afirmó.
Detalló que un proceso correcto de embalaje implica:
- Registro fotográfico profesional del estado de conservación.
- Primeros auxilios de conservación preventiva.
- Protección de la capa pictórica.
- Embalaje especializado con materiales adecuados.
- Cajas de madera y transporte especializado.
- Traslado a espacios con condiciones ambientales controladas.
“Nada de eso se improvisa. Un movimiento en falso puede dañar una obra para siempre”, recordó.
La restauradora recalcó que el edificio no es solo una estructura, sino que es un inmueble histórico, ya que fue la primera sede universitaria de Guatemala y alberga una de las colecciones coloniales más importantes del país.
Municipalidad de Antigua responde por la clausura del Museo de Arte Colonial tras diligencias del MP







