BUSCAN REFUGIO

Miles de migrantes varados en frontera de Grecia y Macedonia

IDOMENI, Grecia
AP

Miles de refugiados atascados en la frontera entre Grecia y Macedonia seguían aguardando, hoy, y preguntándose si podrán proseguir su marcha por los Balcanes hacia las naciones más acaudaladas de la Unión Europea.

De 13 mil a 14 mil personas están varadas cerca de la ciudad de Idomeni, donde muchos aguardan desde hace dos semanas o más en la esperanza de ser incluidos en los grupos reducidos cuya entrada se admite cada día.

Los ánimos eran sombríos entre los que aguardaban al principio de la fila, decenas de personas pasaron la noche hacinadas en una gran carpa junto a la frontera.

Pero no se había admitido a nadie desde las seis de la mañana de ayer. Esta madrugada, mientras la niebla envolvía el campamento de refugiados después de una tormenta nocturna, parecía haber pocas probabilidades de que la frontera reabriese.

Del otro lado de la cerca fronteriza, las autoridades macedonias apresaron a cuatro afganos envueltos en mantas, que al parecer habían sido sorprendidos tratando de cruzar la frontera ilegalmente en las cercanías. Se disponían a enviarlos de regreso a Grecia.

Líderes de la Unión Europea que participaron en una cumbre con Turquía en Bruselas manifestaron el martes la esperanza de concretar un plan con Ankara para devolver miles de migrantes a Turquía. Agregaron que “el flujo irregular de migrantes a lo largo de la ruta occidental de los Balcanes ha llegado a su fin”.

Para quienes estaban en Idomeni, que arriesgaron sus vidas para llegar en embarcaciones precarias desde las cotas turcas hasta las islas griegas, la posibilidad de que no fuesen admitidos era un golpe duro.

“Me limitaré a esperar”, dijo Aslan al Katib, un estudiante de ingeniería sirio de 21 años, de Damasco, que esperaba llegar a Alemania. “Queremos continuar nuestro viaje”.

Al Katib dijo que trabajó durante meses en una fábrica en Turquía 12 horas diarias, seis veces por semana, por una paga escasa, a fin de financiar su trayecto por Europa. “Créame, trabajé duro. ¿Y para qué? Dicen que están cerrados, que no quieren dejarnos pasar”. Agregó que deseaba estudiar alemán, completar sus estudios y trabajar para retribuir a Alemania antes de regresar a Siria cuando la guerra haya terminado.

Otro sirio, Ali Aboud, afirmó que “vamos a quedarnos aquí, nos resulta imposible regresar a Turquía porque no nos queda nada. Aguardaremos aquí en la esperanza de que Alemania o Suecia nos acepte, Dios mediante”.