Médicos enfrentan hostilidad y desconfianza en Rusia

Por DARIA LITVINOVA
MOSCÚ
Agencia AP

En lugar de las muestras de gratitud que reciben en muchos países occidentales debido a los sacrificios que hacen durante la crisis del coronavirus, los médicos y las enfermeras en Rusia enfrentan bajos sueldos, desconfianza e incluso la hostilidad de la gente.

Los residentes cerca del Instituto Nacional de Investigaciones de Endocrinología, un hospital de Moscú que ahora atiende a los enfermos de COVID-19, se quejaron al ver a los médicos saliendo del edificio con trajes protectores completos, temiendo que pudieran propagar la enfermedad.

“Quizás cuando la enfermedad afecte a todas las familias por igual, la actitud hacia los médicos cambiará”, afirmó el doctor Alexander Gadzyra, un cirujano que trabaja en turnos agotadores en el hospital.

La crisis del coronavirus ha sometido al sistema médico ruso a una intensa presión. Si bien la prensa estatal a veces los califica de héroes, varios médicos y enfermeras entrevistados por The Associated Press aseguraron que están luchando no sólo contra el virus, sino también contra un sistema que sienten que los ha abandonado.

Los médicos han denunciado escasez de equipos protectores y casos en que han sido amenazados con despidos o incluso con procesos judiciales por haber expresado sus quejas. Algunos han renunciado y otros al parecer se han suicidado.

Las autoridades insisten en que los desabastecimientos son temporales y limitados a lugares específicos.

La antipatía hacia los médicos es común en Rusia, según la antropóloga social Alexandra Arkhipova, quien ha estudiado los mensajes en las redes sociales con teorías conspirativas sobre el virus. Dijo que más de 100 de esas hipótesis alegan que los médicos están haciendo diagnósticos falsos de coronavirus para poder recibir más dinero. Otras sostienen que los médicos están ayudando al gobierno a encubrir la verdadera magnitud de la pandemia.

“Es una crisis de confianza que la epidemia dejó al descubierto”, manifestó Arkhipova. “No he visto este tipo de actitud en ninguna otra parte”, añadió,

La confianza en las instituciones públicas siempre ha sido baja en Rusia, según las encuestas, y la mayoría de sus hospitales son administrados por el Estado.

Rusia ha estado sufriendo con la pandemia, registrando hasta ahora más de 300.000 infectados y 2.972 fallecimientos. El gobierno se ha defendido ante los cuestionamientos por la cifra relativamente baja de muertos.

Comunicados oficiales y versiones de prensa en más de 70 regiones rusas muestran que por lo menos 9.479 profesionales de la salud se contagiaron del virus el mes pasado y que más de 70 han fallecido. Los expertos en temas médicos opinan que el verdadero número de muertes es mucho mayor y han elaborado una lista de más de 250.