Lucha contra cambio climático es “de vida o muerte”

Kattowitz (Polonia)
Agencia (dpa)

El secretario general de la ONU, António Guterres, hizo hoy un dramático llamamiento a los casi 200 países que participan en la cumbre climática de la ONU en la ciudad polaca de Katowice para luchar con determinación contra el calentamiento global.

En la sesión inaugural de la Cumbre del Clima de Katowice (COP24), que dura hasta el próximo 14 de diciembre, Guterres aseguró que a nivel mundial el cambio climático se ha convertido en una “cuestión de vida o muerte” para muchas personas, regiones e incluso países enteros.

“Si fracasamos, el Ártico y la Antártida seguirán derritiéndose, los corales morirán, subirá el nivel del mar, más personas morirán por la contaminación y la escasez de agua y los costes de ese desastre se desbordarán”, dijo.

También aseguró que el mundo se encuentra en grandes dificultades por el cambio climático, la urgencia de la situación no se puede minusvalorar. Se trata de evitar un “caos climático”, añadió. “Necesitamos actuar más y con más ambición”.

En la vigesimocuarta cumbre de la ONU sobre el cambio climático se debatirá cómo los acuerdos considerados históricos de la Cumbre del Clima de París de 2015 se pueden poner en práctica para intentar evitar que el calentamiento global llegue a los 2 grados Celsius e incluso, si es posible, limitarlo a 1,5 grados.

Las medidas comprometidas hasta la fecha para reducir los dañinos gases de efecto invernadero no son suficientes. El uso de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas), que liberan dióxido de carbono, es una de las claves en este asunto.

Guterres afirmó que no hay tiempo para negociaciones interminables. La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera es la más elevada desde hace tres millones años. “Y pese a todo siguen aumentando las emisiones”, añadió.

Según las últimas previsiones, las emisiones de dióxido de carbono tienen que bajar un 45 por ciento con respecto a 2010 antes de 2030 y en 2050 deberían ser cero.

También advirtió a modo de alerta que ya desde hace tiempo se están sintiendo las consecuencias de los gases de efecto invernadero. Según las estimaciones de la Organización Meteorológica Mundial, los últimos 20 años han sido los más cálidos de los últimos 22 años.