Los microscopios crioelectrónicos llevarán la medicina a otro nivel

Berlín/Estocolmo
Agencia (dpa)

La criomicroscopía electrónica, galardonada ayer con el Nobel de Química, revolucionará el desarrollo de nuevos medicamentos.

Los microscopios crioelectrónicos, que cuestan varios millones de dólares, permiten reconocer pequeñas estructuras tridimensionales a un nivel atómico.

Por un lado están los microscopios tradicionales que utilizan luz. También existen los microscopios electrónicos, que emplean electrones y consiguen una resolución mucho mayor. Pero esos rayos necesitan un vacío en el que las biomoléculas pueden colapsar, por lo que fue necesario dar un paso más.

En el caso de los microscopios crioelectrónicos (del griego “kryos”, frío), las moléculas prácticamente se congelan de forma ultrarrápida con ayuda de nitrógeno muy frío o helio. Las moléculas son enfriadas con tanta rapidez que mantienen en gran medida su estructura.

Según el Comité Nobel, esta nueva tecnología revolucionará el desarrollo de nuevos medicamentos. “Podremos desarrollar nuevos medicamentos a un nivel completamente nuevo”, explicó a dpa Peter Somfai, miembro del jurado. “Ahora podemos ver en acción las enzimas, las moléculas de la vida”.

Gracias a la criomicroscopía electrónica hace poco se consiguió obtener una imagen excelente del virus del Zika que azotó Brasil y otros países latinoamericanos. “Ahora tenemos una nueva perspectiva sobre cómo atacarlo”, apuntó Somfai, especialista en química orgánica en la Universidad de Lund (Suecia).

Lo mismo ocurre con la preocupante y cada vez mayor resistencia a los antibióticos. “Tenemos una nueva posibilidad de desarrollar medicamentos contra bacterias resistentes”, señala.

Joachim Frank, Jacques Dubochet y Richard Henderson, galardonados hoy con el Nobel, impulsaron la técnica en los años 80 y 90, aunque entonces las imágenes todavía tenían una resolución demasiado baja. “Ahora esa tecnología ha explotado”, apunta Somfai, y muchas universidades y farmacéuticas quieren contar con ella. Pronto será habitual en la investigación de medicamentos, vaticinó.