“Los 80 tendrían sus defectos, pero no había tanta corrección ni represión psicológica como ahora”

El guitarrista, Rafael Muñoz; el vocalista y bajista, David Summers; y el guitarrista, Daniel Mezquita, miembros del grupo Hombres G. Foto la hora: Oscar del Pozo - Europa Press / dpa.

MADRID
Agencia dpa / (Europa Press) –

El primer disco con canciones inéditas de Hombres G en nueve años, Resurrección, se abre a lo grande y Con los brazos en cruz, canción en la que David Summers (Madrid, 1964) canta: ‘Yo soy más chulo que nadie, no me dejo acojonar. Cuando me hierve la sangre siento que el mundo empieza a temblar. Soy un perro de la calle, un loco de la ciudad, me echan de todos los bares y me cago en su puta madre. No me dejan saltar encima de las mesas’.

El resto del álbum no sigue esa línea tan furibunda, en cualquier caso, tal y como concede Summers, quien explica que Con los brazos en cruz “llegó al final” del proceso cuando sintieron que el material que tenían era “muy romántico, incluso un poco lento, muy para escuchar”. “Pensamos que necesitábamos una canción un poco toca huevos”, remata con sonrisa pícara.

“Tenemos unas baladas muy bonitas pero también otras canciones que te animan a divertirte y tender al gamberrismo”, resume el cantante sobre este Resurrección que resulta ser variado pues aparte del rock y el pop que cualquiera puede esperar, se abre también al reggae, un poquito al chill out playero e incluso cuenta con un solo de gaita.

“NO ESTAMOS PENDIENTES DE LOS DEMÁS”

Sobre este tipo de detalles, señala Summers que ellos intentan “hacer cualquier cosa que no sea lo que hacen los demás”. “No estamos pendientes para nada de lo que hacen los demás y además es aposta. Si tuviéramos que estar pendientes de las modas y las tendencias no sobreviviríamos. Intentamos buscar algo distinto y muy personal. Sabiendo además que todo lo que hacemos le daños un baño y un sello Hombres G. Ya sea una balada, un reggae o un tema con una gaita”, reflexiona.

Por eso, añade que la gente que escuche Con los brazos en cruz “igual no espera lo que va a encontrar en el resto del disco”, algo que lejos de ser un problema a ellos les gusta porque les resulta estimulante atreverse con “muchos tipos” de música. O como remacha el propio Summers: “No encasillarnos en ningún género que no sea el nuestro personal”.

Sobre el título de Resurrección, confiesa Summers que le “jode un poco” porque lleva a pensar a quien no les siga que han estado este tiempo parados, cuando en realidad han publicado varios directos y no han dejado de dar conciertos por España y América, incluyendo una reciente y exitosa gira por Estados Unidos con los argentinos Enanitos Verdes tocando en lugares tan emblemáticos como el Radio City Music Hall de Nueva York o el Hollywood Bowl.

Asiente Summers, quien afirma que Resurrección es un compendio de “emociones personales enorme”, pues a él, que recientemente se ha divorciado, le han pasado “cosas muy drásticas” en su “vida personal”. Y agrega: “Todo eso se refleja mucho en las canciones. Es muy importante en el arte en general siempre decir la verdad. Escarbar en el alma y sacar lo que hay ahí y dárselo a la gente. Si un artista no es sincero y no dice la verdad pierde toda la fuerza”.

PLANES DE CARRETERA

Este nuevo álbum se pone a la venta este 15 de marzo, pero Hombres G ya están literalmente en la carretera, tal y como cuenta Mezquita: “Arrancamos el sábado pasado en A Coruña. Este miércoles tocamos en el Palau de la Música de Barcelona, el sábado en Zaragoza… El 15 de noviembre en el WiZink Center de Madrid… y así sin parar”.

Los planes de la banda madrileña pasan por regresar también a México y a Estados Unidos. “No soñábamos con tocar en Hollywood en la vida”, apunta entre risas Rafa Gutiérrez, antes de que Dani recuerde que empezaron tocando en sitios de quinientas personas y ahora lo hacen en “otros de 10 mil”.

Y toma la palabra David de nuevo: “Empecé yo tocando en solitario -mientras el grupo estuvo separado durante los noventa- en garitos de auténtica mierda. Luego cuando nos juntamos insistimos en empezar desde cero en Estados Unidos y ahora después de quince años podemos recoger una cosecha maravillosa. Es un auténtico placer”.

Ante esta es la actividad incesante de Hombres G, sorprende que más allá de sus fans más leales, buena parte del público crea que ahora están verdaderamente resucitando. “Por eso hay que decir las cosas millones de veces para que la gente las escuche una vez”, bromea Summers mientras sus colegas asienten.

Y aún continúa señalando que “la gente vive su vida” y no están “pendientes” de lo que hacen los artistas. “Aunque yo lo entiendo porque tampoco estoy pendiente de la vida de los demás artistas”, bromea Summers, antes de que Dani cuente una anécdota definitoria: “Una noche después de tocar en Las Ventas cogí un coche y me dice el conductor ‘¿en qué andáis, ya no tocáis?’ Es un buen resumen ese”.

Sea como fuere, Hombres G siguen más que activos y hace unos días recibieron la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes concedida por el Ministerio de Cultura y Deporte. “Nos sorprende porque nunca nos dan premios, pero sí creemos que lo podemos merecer. Son 35 años sin parar de currar a un nivel extraordinario. Alguien lo tiene que reconocer y agradecer”, afirma entre risas Summers.