Lo económico en la Salud

Sin cambio de manejo de lo económico nacional, la reforma del sector Salud es una utopía. Foto la hora: Archivo.

Alfonso Mata
lahora@lahora.com.gt

Lo social intimida, la economía se tambalea y de ello ninguna explicación actual es válida. Estoy convencido que sin cambio de manejo de lo económico nacional, la reforma del sector Salud es una utopía. Ni cambiar ministros, ni la crítica de operaciones y programas son respuesta al problema si no se afecta la economía nacional.

UN PANORAMA LIMITANTE

Se trata de hablar del presupuesto nacional: OCHENTA Y SIETE MIL SETECIENTOS QUINCE MILLONES SESENTA Y CUATRO MIL QUETZALES (Q87.715.064.000) que si fuera equitativamente repartido, habla de una inversión por persona de alrededor de cinco mil quetzales año, cerca de 15 quetzales diarios. Es evidente que eso constituye una gran suma de dinero y lo triste, sujeto a muy poco control y explicaciones claras de su gasto a la población. Lo que sí es evidente es que el Presupuesto Nacional se trabaja con déficit y lo más interesante, asignado en su mayoría a inversiones coyunturales, de corto plazo y gastos operativos. Así que muy poco del mismo, es inversión al futuro para la juventud y la niñez. Sabemos que Q64.027.700.000 del presupuesto vienen de impuestos ¿quiénes pagan la mayoría de esos impuestos? Y luego la diferencia proviene de endeudamiento interno 14.207.646.000 en bonos ¿quiénes compran los bonos? ¿Quiénes son estos bancos y particulares? Y de deuda externa Q1.595.597.043. En resumidas cuentas, de toda la economía nacional, el gobierno se gasta el 12%, uno de los más bajos en AL y si a eso se suma que el nivel de gasto social muestra una pobre ejecución y muchas veces lleno de anomalías y de incapacidad ejecutiva por el Estado para implementar sus programas públicos, nos tropezamos con que año tras año, el presupuesto es comido vivo por incapacidades y corrupciones.

¿METODOLOGÍA PRESUPUESTARIA…CIEN O DIEZ?

Con insistencia se afirma que los Presupuestos Nacionales buscan cerrar brechas económico sociales, democratizar los gastos de gobierno y algo de lo que se escucha resulta cierto: el presupuesto se elabora técnicamente; que sea correcto o no es objeto de otra discusión. En el último ejercicio fiscal, el Ministerio de Finanzas Públicas presentó en Gabinete Abierto las asignaciones de recursos para el presupuesto 2019 y la proyección multianual para un período de cinco años (2019-2023) buscando trasparencia, austeridad, priorización. Un enfoque de priorización del presupuesto a más largo plazo basado en: Desarrollo Humano, Seguridad, Justicia, Economía y Prosperidad, con un marco de referencia de: compromisos de Estado e internacionales. Sus fundamentos: en el primer caso El K’atun, en el segundo: los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Plan Alianza para la Prosperidad del Triángulo Norte, la Política General de Gobierno y las Prioridades Presidenciales, definiendo así la ruta país1.  En un marco general ¿cómo se pretende mover el presupuesto de dicho plan? pues legalmente se dice “La superintendencia de Administración Tributaria trasladará dé forma íntegra la recaudación efectivamente recibida, dentro de los dos días hábiles siguientes a la fecha de su recepción a la cuenta: Gobierno de la República, Fondo Común Cuenta Única Nacional, constituida en el Banco de Guatemala directamente o por medio de los bancos del sistema que reciban el pago de tributos. La pregunta salta a la vista ¿cuánto de eso hay que pagar a los bancos privados? como primer costo sin beneficio.

Pero continuemos con las prioridades. Cosa buena es el plan quinquenal indudablemente y con techos globales en millones de quetzales, para los siguientes 5 años distribuidos así (en millones de quetzales):

 

Las cifras mostradas ¿de dónde salieron y cómo se asignan? Los documento señalan como base, las proyecciones de ingresos tributarios para el 2019-2023 realizadas en foros abiertos con SAT y BANGUAT incluyendo un déficit fiscal proyectado a 2% anual del 2019 al 2022. El nivel de deuda como % del PIB es sostenible y se mantiene por debajo del 25%, debido en parte al bajo nivel de déficit presupuestario de los últimos 3 años. Así que a través de ello, se busca ofrecer mejor salud, educación y bienestar integral a los guatemaltecos. Lo que si queda pendiente para el próximo gobierno, es asegurar la viabilidad política de tal propuesta y trasferirla a realidades de logros.

No tenemos duda de las buenas intenciones del documento y de la trasparencia de su formulación en los talleres de Presupuesto Abierto, por medio de los cuales la sociedad civil, centros de investigación, entidades del Sector Público, organismos internacionales, universidades, entre otros. Cada uno aportó criterios e información relevantes para la asignación de techos presupuestarios multianuales indicativos a las entidades de la Administración Central (ver referencia 1). Pero dentro de la discusión del mismo no se habla ¿Deberían haber recortes? ¿Qué efecto produce eso? ¿Modos de Optimización? ¿Auditoría social? Por desgracia, a medida que la gente se adentra en el tema se confunde y piensa: “Bueno, quizá Ud cree que eso está bien”. Tampoco se señala y habla de -si eso fuera conveniente- maneras temporales de minimizar impactos y eso implica cambios en la dirección que debemos tomar. ¿Qué dicen a esto los Candidatos?

Algunos afirmamos que el documento propuesto adquiere importancia y seguridad; tiene un valor real sólo si se acompaña de otro en que Seguridad Justicia y Trasparencia sean prioridad para el Gobierno, apoyando al proceso de combate a la corrupción dentro del presupuesto con la fuerza necesaria. Lo que si ignoramos es: si las cantidades asignadas a esos rubros realmente permitirán optimizar de acuerdo a la problemática nacional el actuar y dictaminar del Organismo Judicial, Ministerio Público, Ministerio de Gobernación, el Instituto de la Defensa Pública Penal, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses, y la Procuraduría General de la Nación. Sin ley no hay orden.

UNA SERIE DE DUDAS

A cualquier ciudadano cabe la duda: En el presupuesto actual ¿cuánto está basado en lo que se recauda? Simple cuestión de negocios.  Pero lo que se recauda cubre sólo el 72% del presupuesto aprobado. Eso nos da un 18% de déficit.  El plan quinquenal por su parte esa sujeto a una baja recaudación anual y ¿qué pasa con el alza de gastos en la mayoría de gastos, y no o poca movilización de ingresos? entonces… ¿qué pasa con el presupuesto quinquenal, cómo se asegura, nos endeudarnos más; Cómo se planea resolver esto? Entiendo que las formas en que se construyen los pasivos y las tendencias, crea un desafío enorme a cualquier presupuesto. De hecho, esta es la imagen del pronóstico que falta hacer.  Hay varias cosas que evidente se necesitan hacer ya: recaudar más ingresos y a la par de eso adecuar tecnologías y optimizar inversiones.  Pero políticamente en un país dominado por la pobrería, se trata de un cuadro cada vez más difícil, incluso suponiendo que la economía vaya muy bien y mejor que lo que vá, y entonces surge la gran pregunta en estos momentos de elección de autoridades ¿qué proponen en todo esto los candidatos? ¿Cómo vamos a cumplir con ese presupuesto multianual? ¿Cómo se puede atender toda su problemática? Después de todo, al menos en papel, existe la idea de que estos presupuestos estatales están equilibrados.

Los ciudadanos no somos tan cautos, sospechamos que no hay un equilibrio real y verdadero en el presupuesto y en cierto sentido, los juegos usados para ocultarlo, oscurecen tanto el tema, que vale la pena que el que quiera ser presidente lo aclare.

Para terminar, ato algunos cabos, especulando sobre la historia de nuestra economía nacional: se endeuda, se recorta y como último recurso no se modifica y cuando hablamos de impuestos hay mucha tela que cortar: los con más, pagan menos, y los con menos, más. Pero aun así, a medida que pasan los años, varios costos como en el área social, en compra de energía, van aumentando sin que los ingresos nacionales suban lo suficiente. Entonces se ha producido un ajuste que consiste en “Tapar agujeros”: perpetuar el gasto deficitario tapando con préstamos o recortes o adosando al consumidor costo de los programas o con donaciones internacionales. Es muy válido preguntarse de dónde provienen los préstamos, cómo se manejan. Venga usted a saberlo, pero se encuentra la manera de conseguirlos.

Así que es sistémico en todo gobierno, que todo ello el ciudadano lo ignora ¡curioso y paradójico no! ignoramos cómo se maneja la plata que ponemos y lo más que podemos deducir es que no todo ha funcionado bien, pues al contabilizar la situación de la nación, nos topamos con que tiene problemas añejos y persistentes: desnutrición y mala salud, pobreza, dependencia de remesas y lavado de dinero, millones sin trabajo, falta de educación y tecnificación de la fuerza laboral. Todos miramos eso y sabemos que va camino a un gran problema. El pronóstico es cuando y cuanto soportará el sistema eso y bueno, ¿qué hay que sacrificar y modificar? Qué candidato se atreverá a hablarnos de ello y proponer soluciones.

 Sin el acompañante todo es imposible

Y en cuanto a trasparencia económica financiera, se carece de una propuesta seria para implementar un proceso de acabar con la corrupción. Tampoco se encuentra descrito en propuesta alguna, el papel que el manejo de las finanzas la tecnología y el ser humano debe cumplir.  Es indudable que hay que asignar más dinero para ese cambio de sistema y para pago de incentivos, pues solo combatiendo la situación real, nos salvaría.  Necesitamos mejor gente. Necesitamos mejores herramientas.  Necesitamos una mejor contabilidad en ese aspecto e información pública ¿cuáles son los planes de los candidatos en esto?.

Tenemos que asumir el hecho de que los empleados actuales, las obligaciones futuras que tendrán, deberán salir del presupuesto actual. Tenemos que estar claros y entender si la contabilidad previsional que se ha hecho contempla eso. Y, por último, tenemos que establecer verdaderas auditorías sociales, para la prevención y resolución del problema de trasparencia del gasto total. Tenemos que involucrar a la gente adecuada, libre de compromisos actuales porque se trata del futuro de la juventud y la niñez; de lo contrario, luego de cinco o diez años, nos toparemos con que el desarrollo es inasequible a más.
1 http://www.minfin.gob.gt/images/archivos/proypre2019/documentos/multianual.pdf