Líder etíope rechaza «interferencia» internacional en guerra

Militares etíopes realizan maniobras de combate. Foto La Hora/DPA/Europa Press.

Por CARA ANNA
NAIROBI, Kenia
Agencia AP

El primer ministro de Etiopía rechazó hoy un creciente consenso internacional para el diálogo y el cese de los letales combates en la región de Tigray calificándolo de «interferencia», y señaló que su país gestionará el conflicto por su cuenta cuando venza el ultimátum de rendición de 72 horas.

Etiopía «aprecia las bien intencionadas preocupaciones de nuestros amigos», dijo el comunicado de la oficina de Abiy Ahmed poco antes del final de su ultimátum a los líderes regionales de Tigray. Pero «rechazamos cualquier interferencia en nuestros asuntos internos».

«La comunidad internacional debe permanecer al margen hasta que el gobierno de Etiopía remita su petición de ayuda a la comunidad de naciones», añadió la nota. «Instamos respetuosamente a la comunidad internacional a abstenerse de cualquier acto de injerencia no solicitado e ilegal».

Abiy, ganador del Premio Nobel de la Paz el año pasado, insiste en calificar el conflicto de «operación de seguridad», mientras los tanques rodean la capital de Tigray, Mekele, en un último intento por arrestar a los líderes del Frente Popular de Liberación de Tigray (FPLT).

El gobierno de Abiy ha advertido al medio millón de residentes en la ciudad que se alejen de los líderes del FPLT o «no habrá piedad», un lenguaje que la jefa de derechos humanos de Naciones Unidas y otros han advertido que podría llevar a «más violaciones del derecho humanitario internacional».

Las comunicaciones siguen prácticamente cortadas con la región, donde viven alrededor de seis millones de personas, complicando los esfuerzos para verificar las denuncias de los bandos en conflicto.

En estas circunstancias, no está claro cuánta gente en Mekele está al tanto de los avisos y de la amenaza de fuego de artillería en las próximas horas.

Según fuentes diplomáticas, los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU expresaron en una reunión a puertas cerradas su apoyo al intento de la Unión Africana de enviar a tres funcionarios de alto novel a Etiopía, pero el gobierno les ha prohibido reunirse con dirigentes del FPLT.

«Este conflicto está desestabilizando gravemente la región», dijo el jefe de política exterior de la Unión Europea, Josep Borrell, el martes tras una reunión con el canciller etíope.

Por su parte, el asesor de seguridad nacional del presidente electo estadounidense Joe Biden, Jake Sullivan, tuiteó que «las dos partes deben iniciar inmediatamente el diálogo mediado por la UA».

Fue imposible comunicarse con el jefe del gobierno regional de Tigray, Debretsion Gebremichael, el miércoles en tanto crecía la tensión en la población de Mekele.

El FPLT dominó gobierno de Etiopía durante más de un cuarto de siglo, pero quedó marginado cuando Abiy asumió en 2018 y trató de centralizar el poder en un país gobernado durante mucho tiempo según lineamientos étnicos. El FPLT optó por salir cuando Abiy disolvió la coalición gobernante y enfureció al gobierno federal cuando realizó una elección en septiembre después del aplazamiento de los comicios debido al COVID-19. El frente sostiene que el mandato de Abiy ha caducado.

Un oficial militar etíope sostiene que más de 10.000 «efectivos de la junta» han sido «destruidos» desde que comenzaron los combates el 4 de noviembre, cuando Abiy acusó al FPLT de atacar una base militar. El coronel Abate Nigatu dijo a la agencia Amhara Mass Media que se incautaron más de 15.000 armas pesadas y ligeras.