Julián Álvarez (derecha) y Lionel Messi celebran un gol de Argentina en el partido de octavos de final del Mundial contra Australia, en el estadio Ahmad Bin Ali, en Doha, Qatar. Foto La Hora/AP

Con un Lionel Messi que ha dado la talla por primera vez en una instancia decisiva de Mundial en sociedad ofensiva con el impertinente delantero Julián Álvarez, y un arquero «gana partidos» como Emiliano Martínez, Argentina ya está entre los ocho mejores del Mundial.

La Albiceleste ganó 2-1 a Australia con goles de Messi y Álvarez el sábado en octavos de final, un marcador que no hizo justicia al dominio territorial y de ocasiones que tuvo el equipo de Lionel Scaloni durante gran parte del partido.

«Argentina es una potencia y siempre está entre los mejores. Sabíamos antes de llegar acá que éramos uno de los candidatos por lo que veníamos haciendo y teníamos que demostrarlo en la cancha», valoró el capitán Messi, que a sus 35 años está jugando el mejor Mundial de su carrera. «Por suerte lo estamos haciendo».

Y ahora va a por la Holanda de Louis van Gaal, que intentará sacarse la espina de la derrota en la tanda de penales de la semifinal de Brasil 2014.

LO QUE FUNCIONÓ

Messi tenía una cuenta pendiente con los arcos en una instancia decisiva de una Copa del Mundo y la saldó en el quinto y, tal vez último, de su carrera.

A los 35 minutos, en el estadio Ahmad bin Ali, el diez soltó la zurda y la pelota se coló entre las piernas del defensor australiano Harry Souttar para entrar pegada al palo derecho del arquero Mathew Ryan.

«Estoy con mucha tranquilidad, disfrutando muchísimo de cada momento. Para mí, con la experiencia, con la edad, te hace ver todo de otra manera, disfruto muchísimo lo que estamos viviendo. Ojalá que dure», dijo Messi.

El astro confesó que la presencia de sus tres hijos en la tribuna le da una una motivación extra cada vez que sale a jugar. «Mi familia ya había ido a Copa América y mundiales, pero es la primera vez que mis hijos entienden lo que es un mundial, la importancia de cada partido. Para mí eso es muy emocionante», afirmó.

Argentina fue mutando de formación en el torneo –nunca ha repetido equipo en cuatro partidos– y encontró en Álvarez no sólo efectividad, sino también a un jugador predispuesto a presionar a las defensas rivales hasta forzarlas al error, como en la jugada previa del segundo gol ante Australia. El delantero del Manchester City, de tan sólo 22 años, suma dos tantos en Qatar.

Cuando un autogol de Enzo Fernández puso suspenso al marcador, el arquero Martínez atajó en tiempo cumplido un disparo a quemarropa del juvenil Garang Kuol, que se festejó como un gol en la parcialidad argentina.

 

Como el resto del equipo, el Dibu no había tenido una buena actuación en el fallido debut ante Arabia Saudí, cuando quedó la sensación de que tuvo responsabilidad al menos en el primer tanto. Sin mucha participación ante México y Polonia, cuando fue llamado en un momento límite, el arquero del Aston Villa respondió.

POR CORREGIR

Con el partido 2-0 y bajo control, Scaloni mandó a la cancha a Lautaro Martínez, su nueve titular que perdió el puesto ante Álvarez. El delantero del Inter de Milán tuvo al menos dos ocasiones muy claras para liquidar el pleito, pero sigue vacío de goles en el torneo.

Si pierde la paciencia, Argentina ni tiene otro centro-delantero del cual echar mano.

ENFERMERÍA

El extremo Ángel Di María causó baja ante Australia por una contractura en el muslo izquierdo.

«Esperemos que con el correr de los días pueda mejorar y llegar al partido» ante Holanda, comentó Scaloni.

Su sustituto, Alejandro Gómez, pidió el cambio en los primeros minutos del complemento por un golpe en un tobillo.

DATO

En su partido oficial número 1.000 como profesional — debutó en 2004 con Barcelona — Messi gritó su tercer gol en Qatar y sumó nueve en cinco mundiales, superando a Diego Maradona. El as está a uno de la marca del delantero Gabriel Batistuta, máximo artillero argentino en Copas del Mundo.

LO QUE SIGUE

La Albiceleste, campeona 1978 y 1986, jugará el viernes contra Holanda, que disputó las finales de 1974, 1978 y 2010, en el estadio Lusail.

«El partido con Holanda va a ser bravísimo, una gran selección, grandes jugadores y gran técnico. Va a ser muy duro», adelantó Messi.

 

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