El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, advierte que sería un «completo desastre» si la Corte Suprema de Justicia falla en contra de los aranceles a las exportaciones de sus socios comerciales.
Se espera que en estos días el máximo tribunal de EE. UU. emita un fallo para determinar si Trump tenía las facultades para decretar aranceles a decenas de países.
Cabe recordar que el pasado 29 de mayo, el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos había dictaminado que Trump había excedido su autoridad bajo la ley federal de poderes de emergencia que invocó y señalaba como ilegales los impuestos arancelarios.
Luego, el 29 de agosto, un tribunal federal de apelaciones dictaminó que Trump no tenía derecho legal para imponer aranceles, pero dejó en vigor la medida. Como consecuencia, Gobierno de Trump apeló ante la Corte Suprema de Justicia.
Al respecto, Trump publicó un mensaje en su red social Truth Social, que fue replicado por la Casa Blanca, advirtiendo del desastre que sería para la economía estadounidense si la Corte falla en contra de su política arancelaria.
«It would be a complete mess, and almost impossible for our Country to pay… if the Supreme Court rules against the United States of America on this National Security bonanza, WE’RE SCREWED!» – President Donald J. Trump 🇺🇸 pic.twitter.com/0hYpdoP76e
— The White House (@WhiteHouse) January 12, 2026
ARGUMENTO DE TRUMP
«Las cifras reales que tendríamos que pagar si, por cualquier razón, la Corte Suprema fallara en contra de Estados Unidos en materia de aranceles, ascenderían a cientos de miles de millones de dólares, y eso sin incluir la cantidad que los países y las empresas requerirían por las inversiones que realizan en la construcción de plantas, fábricas y equipos para evitar el pago de aranceles», explica Trump.
«Si sumamos estas inversiones, ¡estamos hablando de billones de dólares! Sería un completo desastre, casi imposible de pagar para nuestro país. Cualquiera que diga que se puede hacer rápida y fácilmente estaría dando una respuesta falsa, inexacta o totalmente errónea a esta pregunta tan amplia y compleja», continúa argumentando.
«Puede que no sea posible, pero si lo fuera, serían cantidades tan grandes que tomaría muchos años determinar de qué cifra estamos hablando, e incluso a quién, cuándo y dónde pagar. Recuerden: cuando Estados Unidos brilla, el mundo brilla. En otras palabras, si la Corte Suprema falla en contra de los Estados Unidos de América respecto de esta bonanza de seguridad nacional, ¡estamos jodidos!», advirtió.
Trump reiteró del desastroso escenario para EE. UU. en caso el fallo sea en contra, estando el país en la actual bonanza de seguridad nacional.
El problema legal deviene de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 (IEEPA) a la que Trump habría utilizado extralimitando su autoridad para la imposición de los aranceles.
Desde abril de 2025, Trump impuso aranceles aduaneros a sus socios comerciales. A raíz de ello, surgieron tensiones entre algunos países como Canadá, México, República Popular de China, a los cuales amenazó con tasas elevadas.
Según un análisis preliminar de Investing surge la duda si en caso la Corte falle en contra de Trump, si se obligaría al gobierno estadounidense un rembolso a los socios comerciales afectados con el arancel.
El estimado que hace este portal es que EE. UU. tendría que reembolsar al rededor de $150 mil millones ya pagados por los países importadores. El panorama que observa este sitio es de incertidumbre.
GUATEMALA Y EE. UU.
El caso de Guatemala, en particular, presenta cierta ventaja sobre otros países. Esto porque forma parte del selecto grupo de cuatro países que logró alcanzar un acuerdo para reducir o eliminar el arancel a las exportaciones nacionales.
El 13 de noviembre pasado, el presidente Bernardo Arévalo puntualizó que «más del 70% de los productos que Guatemala exporta hacia Estados Unidos quedarán con el arancel cero. La gran mayoría del resto de productos quedará con un 10% de arancel».
La medida aún se encuentra en proceso para su implementación, mientras que otros países mantienen el arancel del 10% o más.








