“La Chepona”: la sirena histórica que marca tradición y servicio en la Estación Central de Bomberos Voluntarios

Jenniffer Véliz

Cada día, a las 6 de la tarde, un sonido característico se escucha en varias zonas de la capital. Se trata de “La Chepona”, la emblemática sirena de viento instalada en la estación central de los Bomberos Voluntarios, un artefacto con décadas de historia que mantiene viva una tradición que une a socorristas y vecinos.

Según explicaron los bomberos Voluntarios, el nombre “La Chepona” surgió como un sobrenombre popular entre el personal de la institución, derivado de cómo la identificaban muchas personas. “Algunos la conocían como La Josefa, pero por la forma en la que suena y la cantidad de ruido que genera, nosotros la empezamos a llamar La Chepona”, señalaron socorristas consultados por La Hora.

La sirena cuenta con un trasfondo histórico particular. De acuerdo con la institución, fue utilizada originalmente durante la Segunda Guerra Mundial como mecanismo de alerta para la población en caso de alarmas aéreas. A Guatemala llegó años después, y en sus inicios servía para convocar a los miembros de las compañías cercanas cuando ocurrían emergencias de gran magnitud.

“Cuando había una emergencia bastante grande, todos los bomberos que estuvieran cerca escuchaban la sirena y se dirigían a las estaciones para apoyar en el servicio”, detallaron.

ASÍ FUNCIONABA 

En sus primeros años de operación en el país, su uso se activaba desde la cabina central. La persona encargada conectaba el sistema, lo mantenía entre 30 y 35 segundos y luego lo reiniciaba para asegurar que todos los bomberos en sectores como las zonas 1, 6, 7 y 11 pudieran escucharlo. Esto permitía coordinar rápidamente refuerzos en incidentes mayores.

El sonido de las 6 de la tarde tiene un origen práctico. Los bomberos explicaron que, en ese periodo, varias maquilas cercanas utilizaban la sirena como referencia para el cambio de turno. Con el tiempo, aunque esa función dejó de ser necesaria, el hábito permaneció entre la población.

“Se hacía principalmente para que las personas supieran que era la hora de salida. Ya después quedó como una tradición para los vecinos cercanos”, indicaron. Hoy, “La Chepona” puede escucharse hasta sectores de la zona 12 y parte de la zona 6, según reportan quienes viven en el área.

La sirena también acompaña momentos especiales para la institución, por ejemplo, cuando un miembro activo o retirado fallece y es despedido en la estación central, suena nuevamente como reconocimiento póstumo.

UN SÍMBOLO 

Para quienes integran el Cuerpo de Bomberos Voluntarios, el sonido tiene un significado claro: orden, identidad y servicio. “Cuando escuchamos la sirena sabemos que es cambio de turno. Y si no es a las 6 de la tarde, significa que se trata de una emergencia grande o de un homenaje fúnebre”, explicaron.

Con más de 40 años resonando diariamente, “La Chepona” se mantiene como un punto de referencia auditivo para miles de vecinos, pero también como un recordatorio del compromiso de los socorristas con la población guatemalteca.