Cada 6 de enero, millones de personas alrededor del mundo conmemoran el Día de los Reyes Magos, una fecha de profundo significado religioso y cultural que marca el cierre del período navideño dentro de la tradición cristiana.
La celebración tiene su origen en el relato bíblico del Evangelio de San Mateo, en el Nuevo Testamento, donde se narra la visita de unos sabios de Oriente al niño Jesús, guiados por una estrella hasta Belén. Según el texto, estos personajes ofrecieron oro, incienso y mirra como obsequios, símbolos asociados a la realeza, la divinidad y el sacrificio, respectivamente.
De acuerdo con el Vaticano, esta fecha conmemora la Epifanía del Señor, es decir, la manifestación de Jesucristo al mundo, representada en la adoración de los Reyes Magos. Aunque la Biblia no especifica cuántos eran ni sus nombres, la tradición cristiana occidental estableció que fueron tres y los identificó como Melchor, Gaspar y Baltasar, una interpretación que se consolidó entre los siglos V y VI.
La Real Academia Española (RAE) señala que el término “Epifanía” proviene del griego epipháneia, que significa “manifestación” o “aparición”, reforzando el sentido simbólico de esta festividad dentro del calendario litúrgico cristiano.
REYES MAGOS: CARÁCTER POPULAR
Con el paso del tiempo, el Día de Reyes Magos adquirió un carácter popular en distintos países, especialmente en España y América Latina, donde se asocia con la entrega de regalos a los niños, en representación de los presentes ofrecidos al niño Jesús. En algunas regiones, la tradición incluye la Rosca de Reyes, una costumbre que, según registros históricos difundidos por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México, combina elementos religiosos europeos con prácticas culturales locales.
En Guatemala, como en otros países de la región, la fecha se vive tanto desde el ámbito religioso como familiar, con actividades que refuerzan valores como la solidaridad, la fe y la convivencia, mencionan.
Así, el Día de los Reyes Magos se mantiene vigente como una celebración que entrelaza historia, religión y tradición popular, recordando uno de los episodios más emblemáticos del cristianismo y su influencia en la cultura de distintas sociedades a lo largo de los siglos, apuntan.








