
III. El liderazgo del cambio puesto en la Mesa Consultiva para la Atención Primaria de Salud
La creación de una estrategia de apertura al diálogo sobre el sistema de salud, es un momento histórico y una oportunidad crítica para Guatemala. Que se haya integrado esta Mesa Consultiva para la APS creo que significa que hay una apertura institucional participativa para rediseñar el sistema. La historia en nuestro medio de intentos similares anteriores (que no significa que deba ser igual ahora) debe servir de lección al actual. El riesgo que nos muestra la historia es que se quede en una reforma cosmética de más de lo mismo, si no se aborda debidamente la conducción de la reingeniería y su liderazgo.
Para que esta Mesa Consultiva no sea solo un espacio de diagnóstico, sino de transformación, la conducción debe romper con el esquema tradicional de gestión institucional curación-prevención enfocada al MSPAS. ¿Qué quiero decir con esto?
En primer lugar, debemos desarrollar un proceso de conducción de la Reingeniería que se pretende (ordenamiento, reorganización que sé yo como se quiera llamar) fundamentado en un Liderazgo Sistémico.
Estoy hablando con ello de que la conducción de un proceso de esta magnitud en Guatemala debe basarse en el desarrollo y evolución de la epidemiología nacional y su atención y no puede ni debe orientarse a una reingeniería puramente administrativa; debe ser estratégica, política y técnica, considerando en mi opinión los siguientes aspectos para que ello sea posible.
1º Pasarse de la Rectoría Administrativa a la Gobernanza Intersectorial: Quien lidere esto no puede verse solo como el jefe de los profesionales de la salud, sino como el articulador del gabinete social. Su rol es sentar a los ministros de Economía, Agricultura, Educación, Comunicaciones, al lado del de Salud, para demostrarles y formular planes que sus decisiones y acciones deben impactar las tasas de mortalidad e incidencia.
2º El proceso a discutir puesto en la mesa sugiero que debe enfocarse a la Gestión por Ciclos de Vida, no por Organigrama institucional. La reingeniería debe conducirse enfocada en el ciudadano de todo tipo (el niño, el trabajador, el anciano, el género) y vérsele como una continuidad y sus transiciones e interacciones al respecto, no deben basarse en las jerarquías de las unidades del Ministerio y sus organigramas. Con esto señalo que no debe ir de la estructura organizativa institucional sino del desarrollo humano y sus mundos reales y:
3º Debe existir una Descentralización con Poder Real: En Guatemala con diversidad geográfica y social, la conducción debe ser y partir de lo local. El Modelo de Atención Integral e incluyente (MAII) que se pretende, requiere que los liderazgos comunitarios y locales tengan voz en la Mesa Consultiva para que la APS no sea una imposición político académica institucional sobre la realidad urbana rural. Debe caminar a la inversa.
Para que la comisión que se está formando realmente afiance y deje liderazgo, creo que los siguientes ejes deben ser considerados estratégicos para la discusión y su desarrollo y podrían servir como base para un documento de posición:
- Reconceptualización del Marco Filosófico
- Salud como Bien Público: Superar, ir más allá de la visión del “servicio médico” para entender la salud como el resultado de la equidad y la justicia social.
- El Concepto de Cuidado sobre el de Cura: Priorizar el acompañamiento de la vida sobre la intervención de la enfermedad.
En dicho esquema ni el papel del Estado ni el del ciudadano es preponderante de uno sobre otro. Solo una resultante del trabajo de ambos puede realmente llevar a soluciones certeras y exitosas. Se busca re-redactar la definición técnica de Salud como Bien Público que guíe la política.
- Ampliación del Horizonte Operativo (Salud en Todas las Políticas)
- Transversalidad Presupuestaria: Proponer mecanismos para que carteras como Vivienda, Agricultura, Trabajo y Educación compartan indicadores de impacto en salud.
- Estudios de Impacto Sanitario (EIS): Institucionalizar que toda gran política pública sea evaluada por sus posibles consecuencias en la salud de la población antes de ser aprobada.
Deberían proponerse indicadores específicos que el Ministerio de Salud debería exigirle a los Ministerios de Estado.
- Gobernanza y Conducción de la Reforma
- Liderazgo Multidisciplinario: Conformar equipos de conducción que incluyan antropólogos, sociólogos, economistas y líderes comunitarios, no solo perfiles clínicos.
- Fortalecimiento de las Redes Integradas (RIISS): Pasar de un sistema fragmentado de centros de salud aislados, a una red fluida donde la información y el paciente se muevan sin barreras burocráticas
Se debería diseñar la estructura de cómo debería operar esa «red integrada» en un contexto pluricultural como el guatemalteco.
- Sostenibilidad y Financiamiento
- Inversión en el Primer Nivel de Atención multidisciplinaria: Establecer un piso mínimo de inversión destinado exclusivamente a la APS y prevención.
- Dignificación del Recurso Humano: Plan de carrera para el personal de APS que incentive el trabajo en áreas remotas y valore la salud preventiva tanto como la especializada.
No puede ser está conceptualizada y echada andar esa iniciativa ministerial, como una simple hoja de cálculo si no se aborda la raíz ética: la salud ha sido secuestrada por una lógica de mercado que la trata como una mercancía (sujeta a oferta, demanda y rentabilidad de los recursos, enfermedad y curación) en lugar de un bien social (individuos sujetos a derechos y dignidad).
Para que el Modelo de Atención Integral e Incluyente (MAII) sea una realidad y no solo un documento de escritorio, la agenda de trabajo de la comisión debería tocar esos cuatro ejes de «reingeniería conceptual y política».
Tradicionalmente, las reformas de salud en la región han concluido en «comprar más insumos» o «construir más centros de salud, hacer más salas de operaciones». Esta agenda debe proponer algo más profundo: ir de la epidemiologia a la estructura y no de la estructura a la epidemiología como es tradicional y no ha logrado éxitos esperados. Lo que propongo:
- Cambia el objetivo: El éxito no es cuántas consultas se dieron, sino cuánto mejoró la equidad y el bienestar.
- Rompe el aislamiento: Saca al Ministerio de Salud de su burbuja y lo obliga a interactuar con el resto del gabinete (Salud en Todas las Políticas).
- Redefine el liderazgo: Pasa de una administración de crisis (curativa) a una conducción de procesos sociales (preventiva-predictiva y de derechos).







