Las autoridades indígenas y Alfonso Carrillo

Pedro Pablo Marroquín Pérez
pmarroquin@lahora.com.gt
@ppmp82

El día sábado aquí en La Hora reportamos un pronunciamiento fechado el 23 de marzo del año en curso, por medio del cual las autoridades indígenas ancestrales de IximUlew hicieron serios señalamientos contra el sistema, denunciando como primer punto que a pesar de que retiraron el derecho indígena de las reformas constitucionales (era el gran obstáculo, decían), el Congreso “ha evidenciado que su agenda no responde a oxigenar, democratizar y fortalecer la justicia, ya que únicamente responde a la operativización de agendas de corrupción en impunidad”.

Además, de forma categórica manifiestan “Desconocemos al Congreso de la República ya que siempre hemos señalado su falta de legitimidad y debido a que hoy constatamos su sometimiento a los poderes fácticos de este país; es por ello, que convocamos a todas las fuerzas sociales y democráticas de Guatemala a demandar un proceso de depuración de los Órganos del Estado cooptado por las mafias empresariales y militares corruptas y mafiosas”. Las negrillas son mías y por último dijeron que apoyan las gestiones de la CICIG y el MP.

El día de ayer, también aquí en La Hora, se publicó un pronunciamiento del abogado Alfonso Carrillo en el que hace un desesperado llamado a la sociedad para que reaccionemos antes de que sea muy tarde. Alfonso hace un recorrido de la realidad nacional que lastimosamente “hace agua” por dónde la volteemos a ver.

Así como en el primer pronunciamiento que cité, Carrillo también hace hincapié en el sistema, sus tres poderes y otras instituciones: “Y mientras todo esto sucede las fuerzas del mal, el crimen organizado, el narcotráfico, el contrabando, que actúan libremente en todo el territorio nacional, que siguen incrustados en la institucionalidad pública, que manejan hasta tres veces el total de bienes y servicios producidos en un año por el país, continúan robándonos la paz, la vida, el presente y el futuro.

Los tres poderes del Estado, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, son también escenario para que algunos funcionarios acomodados, incapaces, y/o corruptos sigan debilitando la institucionalidad, para que la impunidad se ampare en los callejones obscuros en los que se mueven quienes abusan del marco legal, y para que los ciudadanos prefieran quedarse callados antes de denunciar. Son pocos los funcionarios que se distinguen por su buena labor.”

Antes de concluir, Alfonso hace un llamado para que actuemos (partes conducentes): “Frente a todo esto a los guatemaltecos solo nos queda una vía (y es que encerrarse en sus propios mundos no es opción), y actuar… Actuar para cambiar nuestro rol frente a las instituciones… Actuar para cambiar nuestro ámbito de responsabilidades como ciudadanos…”.

“Actuar es pagar impuestos y fiscalizar al Estado y a sus funcionarios. Actuar es respetar a los oficiales de tránsito y a los otros conductores. Actuar es no prestar el nombre o cuentas bancarias para transacciones anómalas, ni firmar documentos sin saber qué contienen. Actuar es no apañar o encubrir la corrupción, pública o privada, porque si usted está al tanto de un hecho incorrecto, irregular o ilegal, su derecho y su deber es denunciarlo.”. También apoyó la gestión de Thelma Aldana e Iván Velásquez.

En los últimos tiempos ha sonado con fuerza en Guatemala que quien denuncia los vicios del sistema es un “izquierdista” que está en contra del desarrollo, cuando en realidad lo que se busca es generar un sistema en el que los honrados no la tengan tan difícil y los marginados tengan una puerta al desarrollo integral.

Y cito estos dos pronunciamientos, desde lo que algunos podrían identificar como “la izquierda” y “la derecha” para que nos demos cuenta que a pesar de orígenes distintos, de creencias distintas y de una posición social y económica distinta, sí hay terreno común entre los guatemaltecos y que poco nos falta para lograr un gran acuerdo nacional que nos lleve a la reforma integral del Estado.