La salud pública, no es medicina de segunda

Alfonso Mata
lahora@lahora.com.gt

PARTAMOS DE UN PRINCIPIO

La salud de la población no es responsabilidad del sistema de salud del Estado, sino de la sociedad en su conjunto.

ENTONCES

Aunque la salud pública pueda estar dentro del sistema de salud, es necesario operar en gran medida más allá de este sistema, a nivel de las comunidades y la sociedad.

POR CONSIGUIENTE

La ciencia y el arte de promover la salud, prevenir enfermedades, mejorar la esperanza de vida y la calidad de vida se logra, mediante la acción concertada de todas las organizaciones, instituciones e individuos de la sociedad” Es una forma de definir de manera práctica la salud pública.

ESO IMPLICA QUE DEBEMOS HACER FUNCIONAR SIMULTÁNEAMENTE DOS ENFOQUES

• Lo que nosotros como sociedad hacemos colectivamente para asegurarnos de que tenemos las condiciones propicias para buena salud.

• Lo anterior, pero en este caso, lo que el Estado hace por nosotros al respecto y los medios que pone a disposición de ello.

Si los dos no actúan simultáneamente, no podemos asegurar el éxito de la acción salubrista.

¿DÓNDE SE UBICA LA SALUD PÚBLICA COMO CONOCIMIENTO?

TRES PRINCIPIOS
• La salud pública se ocupa de la prevención (prevención primaria y primordial) en lugar de reaccionar ante una enfermedad o lesión mediante la aplicación de un tratamiento o atención (prevención secundaria y terciaria).
• La prevención primaria, o la promoción de la salud de la población, analiza los factores ambientales, sociales, culturales y económicos que contribuyen o afectan el bienestar físico, mental y social, identifica soluciones e implementa intervenciones para corregir y conservarlos.
• El punto de la atención de la salud pública se diferencia del resto del mundo clínico y médico. Los profesionales de la salud pública, deben adquirir formas de conocimiento y habilidades muy diferentes en comparación con sus colegas clínicos.

ENTONCES

La prevención primaria se centra en enfoques más convencionales para la protección de la salud y la prevención de enfermedades como: el agua potable, la vacunación, los alimentos saludables y seguros, la prevención del consumo de tabaco, el consumo de alcohol y otras sustancias adictivas o prevención de lesiones, por nombrar algunas.

Si bien algunas de estas acciones se toman a nivel individual en medicina familiar, la salud pública se preocupa por la salud de las poblaciones y las comunidades más que por la de los individuos y crea las condiciones que permiten a las personas su elección de salud.

RETOS REALES EN ESTE MOMENTO

¿Cómo podemos controlar el marketing que conduce al consumo de alimentos y bebidas no saludables, tabaco o alcohol en hogares, escuelas, lugares de trabajo, comunidades y en todo momento? ¿Cómo podemos cambiar la planificación urbana y la planificación urbana para hacer que las calles y carreteras sean más seguras y fomentar el transporte activo y la física? ¿Y cómo mejorar el acceso a la naturaleza? Cosas que no dependen de un gobierno sino de la planificación del Estado, pero sin perder de vista que:
• La salud pública a menudo funciona en la escala de quinquenios o incluso décadas.
• Obviamente, hay situaciones que requieren intervenciones urgentes y los resultados, buenos o malos, son rápidamente aparentes pero el Estado debe velar por ambos. Sin embargo, solo hay que pensar en la larga lucha contra el tabaquismo, o décadas de lucha para reducir la pobreza y formas de vida ambientalmente dañinas para descubrir que la salud pública tiene una perspectiva a largo plazo.
• La salud pública requiere de enfoques multidisciplinarios y soluciones complejas por consiguiente la planificación de pensum de estudios para salubristas es cosa conjunta del Estado y las universidades. El alcance es vasto.

EL SALUBRISTA NO ES UN MÉDICO DE SEGUNDA

Los médicos de salud pública no solo deben tener un amplio conocimiento médico y una clara comprensión de la epidemiología, también deben dominar las ciencias sociales (desde la antropología hasta la psicología hasta la sociología y las ciencias políticas), las ciencias del diseño (ingeniería, arquitectura y urbanismo) y toxicología, salud y ecología ambiental. Además, necesitan conocer el funcionamiento de la toma de decisiones políticas en la administración pública, las comunicaciones y el desarrollo comunitario.

¿QUÉ DEBEMOS ENTENDER ENTONCES?

Todo esto nos lleva de nuevo a una distinción final conceptual:
• La salud pública se basa en un pensamiento holístico sobre los sistemas y en un enfoque generalista. De hecho, lo que la sociedad no ha podido comprender en gran medida, incluida la profesión médica como parte integral de la sociedad, es que un pensamiento holístico y generalista de los sistemas es una especialidad por derecho propio; esto se aplica a la medicina familiar, otra área de la medicina que requiere este tipo de pensamiento y, sin embargo, no recibe todo el reconocimiento que merece.
• La salud pública es un área compleja que debe atraer a los mejores y más brillantes candidatos.
• La satisfacción que proporciona personalmente no se puede ver en el futuro inmediato (como la del cirujano que extirpa un órgano dañado) pero los beneficios para la sociedad son inmensos.

RECONOZCAMOS

Las opciones de salud y cómo la financiación y las decisiones de las organizaciones públicas y privadas nacionales e internacionales estructuran sus planes, programas e intervenciones son fundamentales. Los programas materno infantiles y la lucha contra las infecciones y la mala nutrición, constituyen el grueso de las políticas de salud pública. Sin embargo, los logros no resultan tan claros y eso en parte es debido a que están mal definidos y enfocados ¿qué servicio de salud es responsable de armonizar estas intervenciones? ¿Quién trabaja sobre las bases ambientales, la higiene pública y el tratamiento de los residuos, el acceso y consumo adecuado de alimentos, la información regular y la educación popular de las comunidades donde surgen estas patologías?  Resolver estas situaciones, es cuestión compleja y decisiva de los vínculos entre las poblaciones y los entornos.

Necesitamos ir más allá de la clínica y la atención a las enfermedades, trabajar sobre los fundamentos de las enfermedades: entornos patógenos, políticas públicas en el campo de la higiene, capacitación del personal de salud en higiene hospitalaria y en nutrición y ambiente. Necesitamos de políticas y acciones para ir más allá de identificar y curar enfermos.