Jo-Marie Burt: Revertir el sentido de justicia es una cachetada a las víctimas

FOTO MARIELA CASTAÑÓN. Jo-Marie Burt, asesora principal de la Oficina de Wola y profesora de Ciencia Política de la Universidad George Mason en Estados Unidos.

POR MARIELA CASTAÑÓN
mcastanon@lahora.com.gt

Recientemente estuvieron en Guatemala Jo-Marie Burt, asesora principal de la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola por sus siglas en inglés) y profesora de Ciencia Política de la Universidad George Mason en Estados Unidos, así como Carolina Varsky, abogada durante quince años del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y coordinadora de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad en Argentina, para participar en el foro “Justicia o impunidad: derechos de las víctimas y experiencias de justicia transicional en América Latina”.

Las profesionales expusieron en el foro temas relacionados con la justicia transicional, la propuesta de reforma de la Ley de Reconciliación Nacional; el reconocimiento y la reparación del daño a las víctimas de delitos cometidos durante el conflicto armado interno y el fortalecimiento al Estado de Derecho.

En una entrevista con La Hora, Burt y Varsky expusieron de forma explícita cada uno de estos temas y la importancia de que el Estado atienda a las víctimas y no retroceda como pretende hacerlo al reformar la Ley de Reconciliación Nacional para buscar amnistía para los culpables y señalados contra deberes de lesa humanidad.

La Hora: ¿Cómo evalúa la justicia transicional en Guatemala? ¿Considera que se ha reparado a las víctimas del conflicto armado interno y se ha logrado alcanzar verdad y justicia?

Jo-Marie Burt: Creo que es importante reconocer los logros que se han dado en Guatemala en relación a la justicia transicional, en un país que luego de los Acuerdos de Paz reinaba el silencio y una impunidad institucionalizada, lograr romper tanto los muros de silencio como de la impunidad, fue un ejemplo para el mundo, sobre todo cuando después de varios años de juicio a miembros de los expatrulleros civiles o de la fuerza armada de bajo rango, se llegó al juicio de genocidio contra un expresidente de facto y contra su jefe de inteligencia, personas del alto mando militar que tuvieron un papel en el diseño de una estrategia contrainsurgente, que como reconoció la Comisión de Esclarecimiento Histórico terminó en el asesinato de 200 mil personas y la desaparición forzada de 45 mil, más desplazamiento interno, tortura, violencia sexual, todo lo que sabemos.

Ha habido procesos de justicia en casos de masacres como Río Negro, como las Dos Erres, en casos de desaparición forzada, en casos de esclavitud sexual, doméstica, como en el caso de Sepur Zarco, niños desaparecidos como en el caso de Marco Antonio Molina Thiessen, son logros de los sobrevivientes y de las familias, las víctimas de gran importancia que sí representan una reparación.

Nunca la justicia puede reponer al ser desaparecido o puede reparar el daño causado por una tortura o violencia sexual, pero sí reconoce el hecho, la dignidad de la víctima. Muchas víctimas me lo han dicho que después del proceso se sienten reparados de alguna forma.

Nos preocupa muchísimo que se quiere parar esos procesos, la propuesta de Amnistía que está rondando el Congreso, que algunos congresistas, después de las elecciones han afirmado su intención de seguir con ese proyecto a pesar de que la Corte Interamericana ha dicho que no procede y que el Estado de Guatemala tiene que dejar de debatir esta propuesta de Ley 5377 por ser violatorio de la Convención Interamericana de Derechos Humanos, estamos muy preocupados por esta ley, pero también por otras propuestas legislativas que si bien no se dicen Ley de Amnistía tienen la misma intención, por ejemplo la propuesta de excarcelación de mayores de 70 años, eso dejaría fuera a muchas personas, exgobernantes, exministros, acusados de graves hechos de corrupción, o mayores de 70 años y su proceso penal no ha concluido, esto también afecta los derechos humanos.

La Hora: De aprobarse estas reformas ¿cuál cree que sería el impacto para las víctimas?

Jo-Marie Burt: El primer impacto es su seguridad, se ve amenazada de todas maneras, me da la impresión de que tenemos un Estado que no se va a preocupar mucho por velar por la seguridad de esos ciudadanos guatemaltecos, también va más allá porque esas personas después de muchos años de silencio, de quedarse callados por miedo, tuvieron la valentía de hablar y de contar su verdad ante un tribunal y lograron su sentencia en la mayoría de los casos. Revertir el sentido de justicia es una cachetada a las víctimas, es revictimizarlas, es una manera de decir que bueno ustedes lograron demostrar la culpabilidad, pero no nos importa que la ley diga que esa persona tiene que ser condenada por diez, veinte o treinta años, nos importa la impunidad, eso es lo que esas leyes están diciendo.

La Hora: ¿Es un mensaje de impunidad?

Jo-Marie Burt: Sí, es un mensaje de impunidad.

La Hora: El 21 de junio se conmemora el Día Nacional contra las Desapariciones Forzadas ¿Por qué considera que esta fecha es importante para Guatemala?

Jo-Marie Burt: Creo que después de Colombia, Guatemala es el país en América Latina con el mayor número de personas víctimas de desaparición forzada durante el conflicto armado interno, 45 mil y se ha avanzado algo, pero todavía falta mucho por exhumar, identificar a esas personas, retornarlas a sus familias para que puedan darles una sepultura digna, que es parte de un proceso de reconocimiento y de duelo, conmemorar el Día de Desaparición Forzada creo que pone en el tapete del país la importancia de que Guatemala está comprometida con la búsqueda de la verdad y la justicia para esas víctimas y sus familias, que lo que más desean es encontrar a sus seres queridos y darles una sepultura digna. No todos los casos podrán ser judicializados, a veces no hay evidencia suficiente para llegar a eso, pero por lo menos para la familia es de gran importancia tener el cuerpo del ser querido desaparecido, creo que es importante que ese día se haya reconocido, ojalá los gobernantes tomaran en serio esto y actuaran con políticas públicas, por ejemplo desde hace más de diez años hay una propuesta de Ley en el Congreso, de la creación de un mecanismo, una Ley de Búsqueda de Desaparición Forzada, otros países ya tienen un mecanismo nacional para la búsqueda de personas desaparecidas, El Salvador, Perú y Argentina.

La Hora: ¿Cuál es el mensaje para el Estado?

Jo-Marie Burt: Mi mensaje es que el Estado de Guatemala tendría que acercarse a las víctimas, a conocer su problemática y a responder como Estado a sus ciudadanos que reclaman un derecho justo, un poco lo que decía un compañero antenoche –el miércoles– en el evento público, revertir la relación Estado-sociedad, el Estado no es el prepotente, omnipotente, que nos manda que hacer, eso es autoritarismo, nosotros supuestamente vivimos en una democracia donde manda el pueblo, donde las víctimas son pueblo, son los ciudadanos y el Estado tiene la obligación de escucharlas y resolver su problemática que viene desde hace 30 años. Además, hay mucha gente en el Estado actual que quiere desconocer las obligaciones internacionales de Guatemala, dicen que es injerencia internacional, que Guatemala es un país soberano, hay que recordar que Guatemala entró a esos tratados internacionales como un país soberano.