Manifestantes opositores al golpe de Estado marchan ondeando banderas durante una protesta en Myanmar. Foto La Hora/AP.

YANGÓN, MYANMAR

AGENCIA AP

El número de manifestantes asesinados en Myanmar desde que las fuerzas militares se apoderaron del gobierno el mes pasado ha rebasado los 300, anunció hoy un grupo que verifica los detalles de muertes y arrestos.

La Asociación de Ayuda a Presos Políticos de Myanmar indicó que su cifra de 320 muertos incluye sólo casos documentados, por lo que la cantidad real de fallecidos «es probablemente mucho mayor». Agregó que 11 personas fueron asesinadas el jueves, cuando logró verificar 23 muertes ocurridas previamente.

De acuerdo con el grupo, hasta el jueves 2,981 personas han sido arrestadas, acusadas o sentenciadas en la campaña de las fuerzas militares desde el golpe de Estado del 1 de febrero que derrocó al gobierno electo de Aung San Suu Kyi. La mayoría, incluyendo Suu Kyi y el presidente Win Myint, permanecen detenidos.

El golpe de Estado militar frenó el rumbo del país del sureste de Asia hacia la democracia, una transición que inició cuando el partido de Suu Kyi asumió el poder en 2016 para su primer periodo, después de más de cinco décadas bajo un régimen militar.

El movimiento contra la junta militar y su toma del poder recibió un fuerte impulso el jueves cuando Estados Unidos y Gran Bretaña anunciaron sanciones severas contra dos conglomerados propiedad de las fuerzas militares y los cuales tienen presencia en muchos sectores.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos afirmó que sus medidas contra Myanma Economic Holdings Public Company Limited y Myanmar Economic Corporation Limited tienen como objetivo el control de parte del ejército de grandes sectores de la economía del país, «que es un sustento económico vital para la junta militar».

Las sanciones contra las dos compañías y sus propiedades bloquean el acceso a toda propiedad que controlen en Estados Unidos y prohíbe efectivamente que toda persona o compañía en Estados Unidos realice cualquier tipo de negocios con ellos, incluyendo el suministro de fondos o el proveer bienes o servicios.

El «Movimiento de Desobediencia Civil» gestado en Myanmar contra el gobierno militar busca causar alteraciones en la economía a fin de dificultar que la junta gobierne.

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